Viernes Santo – Triduo Pascual
Un día alguien nació y respiro solo para darme vida,
y expiro para que la muerte en mi no tenga cabida.
A los pies de la cruz Señor me arrodillo y me encuentro,
agradeciendo todo lo que tu por mi hoy has hecho.
Mi vida te entrego, te pertenece, y es tuya,
Conságrame Señor a tu preciosa sangre,
para que pueda yo tambien cumplir como tu,
la voluntad del padre.