FUEGO EN EL CORAZÓN – Audio Libro
“¡Corred justos, corred pecadores; corred pueblos! ¡Corred todos y venid al Corazón de Jesús!”
Redacción anónima, corregida y aumentada basada en los libros:
– “Vida del P. Bernardo F. de Hoyos” – P. Guillermo Ubillos, S.J. (1993)
– “El poder de los débiles” – P. Máximo Pérez, S.J. (1991)
Libro
Estas exclamaciones tan encendidas, son de un joven de 21 años llamado Bernardo, que quisiera convocar a todas las criaturas y llevarlas hacia el Corazón de Jesús, el Tesoro escondido que él acababa de descubrir. La vida del P. Bernardo F. de Hoyos es fascinante, muerto con tan solo 24 años, un joven ardiente, un torrente de fuego y un místico enamorado de Jesucristo. Su figura es inagotable. Todos los que lo conocían quedaban atraídos como por un imán hacia él, percibían que aquel joven, pequeño de cuerpo y lleno de candor, tenía un corazón de santo. Este fue el instrumento que Dios eligió para escribir en España su mensaje de Amor. Fue el primer apóstol de su Corazón en España. Para ello, como dice su primer biógrafo, Dios lo abrumó de gracias y dones y lo hizo pasar por pruebas que lo purificaron. Su vida interior está plagada de éxtasis, ímpetus de amor, raptos, visiones, de tentaciones diabólicas, noches oscuras… Su vida exterior, la de un estudiante normal, perdido entre los demás compañeros, en la sencillez de la vida común. Concibió su vida unida a Dios y fue conducido suavemente hasta encontrarse con el misterio de su Corazón, que llenó de luz su existencia. Entonces aquel místico se convirtió en un apóstol de fuego, imparable, que removió toda España y la encendió en las llamas del Corazón de Cristo. Desde su pequeña habitación, sin más instrumentos que el papel y la pluma, ejerció un apostolado inmenso. 2 Cuando el P. Loyola escribió su vida, tenía sobre su mesa más de doscientas cartas suyas en las que contaba sus “amores con Dios”. Tenemos, pues, la suerte de conocer a este santo por dentro. Llegar hasta el hontanar de Bernardo. No te asombres de las muchas gracias místicas que recibió, ni te parezca imposible. Dios es Amor infinito y se comunica a las almas que Él quiere. Si el amor humano es maravilloso, el Amor divino lo es aún más. En cualquier página descubrirás cómo la vida cristiana no es una serie de normas y prácticas frías, sino una relación de amistad con Jesucristo. Los santos son los que lo han vivido más intensamente. La misión de Bernardo, acercar a las almas al Corazón de Jesús, tiene una eficacia enorme. Ojalá encuentres tú también este Tesoro donde está la felicidad verdadera que sólo Dios te puede dar.