¿Cómo hacer una hora Santa de Adoración al Santísimo Sacramento?
Te compartimos una guía de oraciones para hacer durante la hora Santa ante el Santísimo Sacramento del Altar
• Ingresa en silencio y con reverencia a la iglesia o a la capilla del Santísimo.
Arrodíllate con las dos rodillas frente a Él y realiza la señal de la Cruz. Recuerda que es Dios quien se encuentra en ese pedazo de pan. Con actitud de adoración, alaba al Señor por su Presencia Real en la Sagrada Eucaristía y por estar allí siempre presente para ti las 24 horas del día, los siete días de la semana.
• Realiza una oración al Espíritu Santo para preparar tu corazón.
• Dale gracias a Dios por su amor, su sacrificio, su Presencia Eucarística.
Descansa en su Presencia, porque Él está allí esperándonos en su Sacramento de amor. Adórale.
• Jesús te habla al corazón:
En silencio piensa cómo él te dice: “Ven a Mí . . . Yo te daré nuevas fuerzas.” “Cuánto he deseado verte y pasar algún tiempo de quietud contigo, en comunión contigo de corazón a corazón, como lo hacen los mejores amigos.”
• Háblale a Jesús en el Santísimo Sacramento tal como le hablarías a tu mejor amigo.
Manifiesta dolor por las faltas que hayas cometido (pecados). Dile que lo amas. Le puedes preguntar qué espera de ti y cuáles son sus deseos.
• Quédate un momento en silencio para escuchar (con el corazón y la mente) lo que Él te diga.
Agradece y ofrécele al Señor tu amor, tu corazón y tu vida (todo lo que eres, tienes y haces).
• Rezo de la coronilla de la Divina Misericordia.
• Comunión espiritual:
Creo, Jesús mío, que sois el Hijo de Dios vivo, que habéis muerto en la cruz por mí, y estáis ahora real y verdaderamente en el Santísimo Sacramento del Altar. Os pido perdón de todos mis pecados. Os amo sobre todas las cosas y deseo recibiros. Venid a mi corazón. Os abrazo como si ya hubierais venido y me uno enteramente a Ti. No os apartéis jamás de mí.
• Peticiones:
“Arrodíllate y rinde el tributo de tu presencia y devoción a Jesús en el Santísimo Sacramento. Confíale todas tus necesidades, junto con las de otras personas. Háblale con abandono filial, da rienda suelta a vuestro corazón, y dale a Él completa libertad para actuar en ti como Él lo desee” (San Pío de Pietrelcina).
• Acción De Gracias:
Jesucristo, mi Señor, ¡te adoro! Te doy gracias por tu maravilloso amor que te mantiene en la tierra con nosotros, día y noche, en la Sagrada Eucaristía. Te doy gracias por el don de la vida, por mi familia, mis amigos y mis seres queridos; por las innumerables gracias y bendiciones que has derramado sobre mí y sobre toda persona en todo el mundo. Te doy gracias, Señor, por tu constante, misericordioso y tierno cuidado