33 Días de Camino a BELÉN

Te invitamos a caminar juntos a BELÉN para ir al encuentro del niño Jesús que está por nacer.
Te compartimos las reflexiones del Padre Guillermo Serra que durante los 33 días previos nos preparará en este camino a BELÉN.
Día 1
(22 noviembre)
¿DÓNDE ESTÁS?
Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?» Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí». El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?» (Génesis 3, 9-11)
Día 2
(23 noviembre)
SAL DE TU TIERRA
Yahveh dijo a Abraham: “Sal de tu tierra, y de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. (Gn 12,1)
Día 3
(24 noviembre)
SAL DE TU CIELO
Sal de tu Cielo es una oración sencilla elevada a Dios buscando su presencia y cercanía. Es la súplica que hacemos a Dios cuando nos damos cuenta que solos no podemos. Es el grito que vivimos de un modo especialdurante el Adviento, en el que nos preparamos para celebrar la Navidad.
Día 4
(25 noviembre)
ANHELAR EL CIELO
Te pedimos Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro corazón en las que han de durar para siempre.
Día 5
(26 noviembre)
SUBAMOS AL MONTE DEL SEÑOR
Sucederá en días futuros: el monte de la Casa de Yahvé se afianzará en la cima de los montes… confluirán a él todas las naciones… Dirán: “Venid, subamos al monte de Yahvé… para que Él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos”. Is 2, 1-3
Día 6
(27 noviembre)
VAYAMOS CON ALEGRÍA AL ENCUENTRO DEL SEÑOR!
“Vayamos con alegría al encuentro del Señor. ¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: Vayamos a la casa del Señor! Y hoy estamos aquí, Jerusalén jubilosos, delante de tus puertas… Digan de todo corazón: Jerusalén,que haya paz entre aquellos que te aman, que haya paz dentro de tus murallas y que reine la paz en cada casa”. (Sal 121)
Día 7
(28 noviembre)
VAYAMOS CON ALEGRÍA AL ENCUENTRO DEL SEÑOR!
El Señor lo llevó afuera y le dijo: Levanta la mirada al cielo y cuenta, si puedes, las estrellas. Y añadió: Así será tu descendencia. Creyó Abraham al Señor y el Señor se lo tomó en cuenta. (Gn 15, 5-6)
Día 8
(29 noviembre)
YO SERÉ TU ESCUDO
Después de estos sucesos fue dirigida la palabra de Yahvé a Abraham en visión, en estos términos: “No temas, Abraham. Yo soy para ti un escudo. Tu premio será muy grande”. (Gn 15,1)
Día 9
(30 noviembre)
DESCÁLZATE
Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: “¡Moisés, Moisés!” Él respondió: “Aquí estoy”. Le dijo: “No te acerques aquí; quítate las sandalias que llevas puestas, porque el lugar que pisas es suelo sagrado”. (Ex 3, 4-5)
Día 10
(1 diciembre)
ENTRA EN EL DESIERTO
Pues Yahveh tu Dios te ha bendecido en todas tu obras: ha protegido tu marcha por este gran desierto, y hace ya cuarenta años que Yahveh tu Dios está contigo sin que te haya faltado nada (Deuteronomio 2,7)
Día 11
(2 diciembre)
CAMINA EN SOLEDAD
María asume su soledad en actitud orante y por eso, lo que en principio se ve como la “ausencia” del Hijo que muere, se trasforma en una “presencia”, incluso más real que la física, a pesar de ser espiritual. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.15)
Día 12
(3 diciembre)
CAMINA EN LA OSCURIDAD
Sin ver en esta noche, siendo purificado, escucharás mejor tu nombre… Y entenderás entonces que Dios tiene una misión para ti, que te ama y que te envía. ¡Despierta, escucha, no duermas, Dios te envía con amor para predicar el Amor! (Sal de tu Cielo, Cap. 2.16)
Día 13
(4 diciembre)
HUMILDAD
Ponerse de rodillas ante Dios es señal de abandono, de seguridad puesta a los pies del Maestro. De rodillas, no tenemos facilidad de movimientos, no podemos huir, no nos podemos defender. Sí, la oración verdadera es un acto de humildad, de presentarnos indefensos ante el amor de Dios. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.5)
Día 14
(5 diciembre)
AQUÍ ESTOY, MIRAME
Ser vistos por Cristo es ser acogidos en nuestra humanidad frágil y caída para que en sus ojos veamos el cielo que nos tiene prometido y nos animemos a caminar en su presencia. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.3)
Día 15
(6 diciembre)
DÉJAME MIRARTE
Ver a Jesús es el inicio de un camino que te llevará no solo a verlo desde la fe sino a querer estar con Él, reclinar tu cabeza sobre su pecho, como Juan en la última Cena, para escuchar sus latidos de amor. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.2)
Día 16
(7 diciembre)
HAS DICHO MI NOMBRE
Nuestro creador y Redentor nos pronuncia, y pronunciándonos nos revela quiénes somos y quién es Él. La verdad nos revela nuestra verdad; la Vida nos da la vida; el Camino se nos hace camino y se presenta lleno de amor. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.17)
Día 17
(8 diciembre)
HABITAR PALABRAS
Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. (Jn 1, 14)
Día 18
(9 diciembre)
TE PRESENTO MI MISERIA
Jesús nos acoge porque nos conoce. Sabe qué hay en nuestro corazón, conoce nuestros límites, pecados e imperfecciones. No espera nada de nosotros, ¡nos espera a nosotros! Somos vistos por Jesús con amor y misericordia. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.3)
Día 19
(10 diciembre)
TE PRESENTO MIS HERIDAS
Mis heridas en las tuyas, mi miseria en tu misericordia. Quiero vivir la más alta expresión de tu amor para crecer, volar, ser libre, sanar y alcanzarte, Señor. Sin tu misericordia, el mundo no existiría. Sin tu misericordia, mi corazón no existiría, no podría amar porque no sabría ser amado. (Sal de tu Cielo. Cap. 2.11)
Día 20
(11 diciembre)
ALÉGRENSE
Fortalezcan las manos débiles, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón inquieto; ¡Sean fuertes y no teman! Miren que llega su Dios. Los redimidos de Yahvé volverán, entrarán en Sión entre aclamaciones: precedidos por alegría eterna, seguidos de regocijo y alegría. ¡Adiós penas y suspiros! (Is 35, 3-4.10)
Día 21
(12 diciembre)
TE REGALO MI DOCILIDAD
La oración es pedir, pero sobre todo acoger, como María. Estar en la presencia de Dios con la disponibilidad del corazón y de la voluntad para dejarse hacer por Él, dejarse caminar por su Palabra y dejarse amar por el Espíritu de Amor. (Sal de tu Cielo. Cap. 3.8)
Día 22
(13 diciembre)
TE REGALO MI ESPERANZA
Yo confío en ti, Yahveh, me digo: «¡Tú eres mi Dios!». Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores; haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor! (Sal 31, 15-17)
Día 23
(14 diciembre)
TE REGALO MI CONFIANZA
Pues tú eres mi esperanza, Señor, mi confianza desde joven, Yahvé. En ti busco apoyo desde el vientre, eres mi fuerza desde el seno materno. ¡A ti dirijo siempre mi alabanza! (Sal 70, 5-6)
Día 24
(15 diciembre)
TE REGALO MI PACIENCIA
Señor Dios que anunciaste la llegada de tu salvación hasta en los últimos confines de la tierra, concédenos estar preparados para esperar con gran alegría el glorioso nacimiento de tu Hijo. (Oración Colecta. 6 diciembre 2016)
Día 25
(16 diciembre)
TE REGALO MI FORTALEZA
Pero él me dijo: «Mi gracia te basta, que mi fuerza se realiza en la flaqueza». Por tanto,con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando soy débil, entonces es cuando soy fuerte. (2 Cor 12, 9-10)
Día 26
(17 diciembre)
TE REGALO MI POBREZA
En la cueva donde naciste encuentro el ejemplo para lograrlo: la humildad del lugar, el silencio de la noche, la pobreza que elegiste y la mejor compañía: María y José. ¡Qué bien seestá aquí contigo! Es una auténtica transfiguración: tu gloria se dibuja en tu pequeñez, tu amor en la sencillez y tu fuerza en tu debilidad. Tres virtudes que deben resonar en mi vida, pero la verdad, ¡qué pronto se me olvidan! (Sal de tu Cielo. Cap. 3.12)
Día 27
(18 diciembre)
TE REGALO MI ANUNCIO
Pero, ¿cómo van a invocar a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído hablar? ¿Cómo van a oír sin que se les predique? ¿Y cómo van a predicar si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian el bien! (Rm 10, 14-15)
Día 28
(19 diciembre)
TE REGALO MIS SENTIDOS
Sabes a tierra, pero eres eternidad encarnada. Eres uno de los míos y me quieres uno de los tuyos. Ayúdame a recibirte siempre con reverencia, con fe, con esperanza y caridad. Gustarte es prepararse gozosamente para el banquete más importante. Es cuidar todos los detalles de mis otros sentidos para poder acogerte como huésped: limpiar mi corazón, perfumar mi alma, purificar mi vista, silenciar mi oído, suavizar mi tacto. (Sal de tu Cielo. Cap. 3.3)
Día 29
(20 diciembre)
TE REGALO MI SILENCIO
Nos preparamos al encuentro con Dios, sabiendo que lo importante no es tanto lo que queremos decirle, sino lo que Él quiere decirnos. (Sal de tu Cielo. Cap. 1.2)
Día 30
(21 diciembre)
TE REGALO TU LIBERTAD
Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo: el cual, siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios sino que se despojó de sí mismo, tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanzahumana y apareciendo en su porte como hombre, se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz. (Fil 2, 5-8)
Día 31
(22 diciembre)
TE REGALO MI GRATITUD
¿Cómo pagar a Yahvé todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de salvación e invocaré el nombre de Yahvé. (Sal 116, 12-13)