SANTOS EMETERIO Y CELEDONIO, Soldados romanos convertidos a la fe
El santo de hoy domingo 03 de marzo de 2024 | SANTOS EMETERIO Y CELEDONIO

Los Santos Emeterio y Celedonio, eran dos hermanos que desempeñaban el cargo de oficiales en el ejército romano. Eran hijos de un centurión romano llamado Marcelo que junto a su esposa Nona, una mujer piadosa y de grandes virtudes, figuran también en el Santoral como San Marcelo y Santa Nona, quienes son los patronos de la ciudad de León.
Ellos formaban parte de la Legión VII Gémina. Precisamente, la ciudad de León, nació como asentamiento de esta legión romana, siendo el nombre de León una evolución del término “Legión”.
Hacia el año 300, estos hermanos llegaron con las legiones romanas a Calahorra, coincidiendo con la persecución ordenada por Diocleciano a los cristianos.
San Emeterio y San Celedonio decidieron abandonar su profesion de soldados; su amor a Cristo ya no les cabía en el pecho y decidieron no ocultar más su ardor y deseo de proclamar a Dios, así que confesaron publicamente su fe cristiana, por lo que se entregaron al proconsul de Calahorra.
Fueron encarcelados y torturados, y a pesar de ello, no quisieron renunciar a su religión, de modo que fueron condenados a morir decapitados. La ejecución se llevó a cabo a las afueras de lo que hoy es Calahorra, en las orillas de río Cidacos. En ese lugar se levantaría la catedral de Calahorra, para venerar sus restos.
La veneración de las reliquias
Cuenta la tradición que sus cabezas decapitadas llegaron hasta Santander a bordo de una nave de piedra y atravesaron una roca (desde entonces conocida por La Horadada de los Martires) encallando en el «Portus Victoriae», puerto fundado por los romanos en Santander.
Las reliquias de San Emeterio y San Celedonio estuvieron ocultas durante mucho tiempo bajo la actual Iglesia de El Cristo de Santander, pero en unas excavaciones realizadas en 1531 se hallaron y se encerraron en los dos actuales relicarios para ser expuestas al culto en este templo, donde ahora reposan.
La devoción a los Santos Mártires no sólo afecta a Santander, ciudad que, probablemente, tomara su nombre de “San-Emeter”, sino también a toda la región de Cantabria.
El Papa Pío VI los declaró Patronos de la Diócesis de Santander.