{"id":4267,"date":"2024-01-12T21:35:50","date_gmt":"2024-01-12T21:35:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/?p=4267"},"modified":"2024-01-12T23:53:42","modified_gmt":"2024-01-12T23:53:42","slug":"la-union-conyugal-segun-el-libro-del-genesis-proyecto-de-amor-conyugal-san-juan-pablo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/2024\/01\/12\/la-union-conyugal-segun-el-libro-del-genesis-proyecto-de-amor-conyugal-san-juan-pablo-ii\/","title":{"rendered":"La uni\u00f3n conyugal seg\u00fan el libro del G\u00e9nesis  &#8211; PROYECTO DE AMOR CONYUGAL &#8211; SAN JUAN PABLO II"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"width:100%;text-align:center; margin:auto\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/La_unio\u0301n_conyugal_segu\u0301n_el_libro-de-genesis.pdf\" width=\"90%\" height=\"600px\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\" style=\"text-align:center\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/La_unio\u0301n_conyugal_segu\u0301n_el_libro-de-genesis.pdf\" class=\"btn btn-info\" download=\"\">Descargar presentaci\u00f3n en PDF<\/a><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La uni\u00f3n conyugal seg\u00fan el libro del G\u00e9nesis <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Invocamos al Esp\u00edritu Santo: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esp\u00edritu Santo, ven cada d\u00eda a\nnuestros corazones. Ens\u00e9\u00f1anos y emp\u00fajanos a practicar nuestro amor conyugal\nseg\u00fan la voluntad del Padre. No lo buscamos por ego\u00edsmo, sino para alabarle y\nglorificarle, en las alegr\u00edas y en las penas, todos los d\u00edas de nuestra vida y\nas\u00ed contribuir con \u00c9l a la construcci\u00f3n de Su Reino de Amor en nuestro hogar.\nPor Jesucristo Nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>INTERPRETACI\u00d3N DE LA CATEQUESIS:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La\nuni\u00f3n conyugal, en el libro del g\u00e9nesis, se define como \u201cconocimiento\u201d:\n&#8220;Conoci\u00f3 el hombre a su mujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3&#8230; diciendo: He\nalcanzado de Yahv\u00e9 un var\u00f3n&#8221; (G\u00e9n 4, 1). Con el conocimiento b\u00edblico, el\nhombre-mujer, no s\u00f3lo da nombre a todos los seres vivientes tomando as\u00ed\nposesi\u00f3n de ellos, sino que en el \u201cconocer\u201d se realiza como persona. <\/li><li>De\neste modo se cierra el ciclo b\u00edblico de \u201cconocimiento-generaci\u00f3n\u201d. El\nconocimiento est\u00e1 constituido por la uni\u00f3n de las personas en el amor, que les\npermite unirse tan estrechamente entre s\u00ed que se convierten en una sola carne.\nVar\u00f3n y mujer, mediante el conocimiento, engendran un nuevo ser semejante a\nellos, al que pueden llamar \u201chombre\u201d, y vuelven a tomar posesi\u00f3n de la misma\nhumanidad como hab\u00eda tomado posesi\u00f3n de otros seres vivientes cuando les impuso\nel nombre, realizando el mandato del Se\u00f1or: \u201cSometed la tierra y dominadla\u201d. <\/li><li>En\ncambio, la primera parte de este mandato: &#8220;Procread y multiplicaos, y\nhenchid la tierra&#8221; encierra otro contenido. El var\u00f3n y la mujer en este\n&#8220;conocimiento&#8221;, con el que dan comienzo a un ser semejante a ellos,\ndel que pueden decir juntos que &#8220;es carne de mi carne y hueso de mis\nhuesos&#8221;, son tomados ambos en posesi\u00f3n por la humanidad que han heredado\nde toda la serie de concepciones y generaciones humanas desde el misterio de la\ncreaci\u00f3n, y la expresan a trav\u00e9s del &#8220;conocimiento&#8221; rec\u00edproco. <\/li><li>En\neste sentido, se puede explicar el &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico como\n&#8220;posesi\u00f3n&#8221;. No como de un objeto. <\/li><li>En\nel G\u00e9nesis (especialmente en el cap\u00edtulo 3), se muestra el ciclo del\n&#8220;conocimiento- generaci\u00f3n&#8221;, sometido, despu\u00e9s del pecado, a la ley\ndel sufrimiento y de la muerte. Dios dice a la mujer: &#8220;Multiplicar\u00e9 los\ntrabajos de tus pre\u00f1eces, parir\u00e1s con dolor los hijos&#8221;. El horizonte de la\nmuerte se abre ante el hombre, juntamente con la revelaci\u00f3n del significado\ngenerador del cuerpo en el acto rec\u00edproco de &#8220;conocimiento&#8221; de los\nc\u00f3nyuges. El primer hombre, var\u00f3n, impone a su mujer el nombre de Eva,\n&#8220;por ser la madre de todos los vivientes&#8221; cuando ya hab\u00eda escuchado\n\u00e9l las palabras de la sentencia, &#8220;Volver\u00e1s a la tierra, pues de ella has\nsido tomado; ya que eres polvo y al polvo volver\u00e1s&#8221;. <\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El horizonte de la muerte se\nextiende sobre toda vida humana en la tierra, vida que est\u00e1 inserta en ese\noriginario ciclo b\u00edblico del &#8220;conocimiento-generaci\u00f3n&#8221;. El hombre que\nha quebrantado la alianza con su Creador, es separado por Dios Yahv\u00e9 del \u00e1rbol\nde la vida: &#8220;Que no vaya a tender ahora su mano al \u00e1rbol de la vida, y\ncomiendo de \u00e9l, viva para siempre&#8221;. La vida dada al hombre en el misterio\nde la creaci\u00f3n no se le ha quitado, sino restringido por los l\u00edmites de las\nconcepciones, nacimientos y muerte, y adem\u00e1s se le ha agravado por la herencia\ndel pecado; pero, en cierto sentido, se le da de nuevo como tarea en el mismo\nciclo siempre repetido. &#8220;Ad\u00e1n se uni\u00f3 (&#8220;conoci\u00f3&#8221;) a Eva, su\nmujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3&#8221;, es un sello impreso en la revelaci\u00f3n al\n&#8220;principio&#8221; mismo de la historia del hombre sobre la tierra. Esta\nhistoria se forma siempre de nuevo mediante el mismo\n&#8220;conocimientogeneraci\u00f3n&#8221;. <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>&#8220;Ad\u00e1n\nse uni\u00f3 (&#8220;conoci\u00f3) a Eva, su mujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3&#8221;. Es el\numbral de la historia del hombre. Es su &#8220;principio&#8221; en la tierra. El\nhombre, est\u00e1 en este umbral con la conciencia del significado generador del\npropio cuerpo: la masculinidad encierra en s\u00ed el significado de la paternidad,\ny la feminidad el de la maternidad.&nbsp; <\/li><li>La\nconciencia del significado del cuerpo y la conciencia de su significado\ngenerador est\u00e1n relacionadas, en el hombre, con la conciencia de la muerte. Sin\nembargo, siempre retorna en la historia del hombre el ciclo\n&#8220;conocimiento-generaci\u00f3n&#8221;, en el que la vida lucha, con la inexorable\nperspectiva de la muerte, y la supera siempre. Es como si la raz\u00f3n de esta\ninflexibilidad de la vida, que se manifiesta en la &#8220;generaci\u00f3n&#8221; fuese\nsiempre el mismo &#8220;conocimiento&#8221;, con que el hombre supera la soledad\ndel propio ser y, m\u00e1s a\u00fan, se decide de nuevo a afirmar este ser en\n&#8220;otro&#8221;. En esta afirmaci\u00f3n, el &#8220;conocimiento&#8221;, parece\ninsertarse en esa &#8220;visi\u00f3n&#8221; de Dios mismo: &#8220;Vio Dios ser muy\nbueno cuanto hab\u00eda hecho&#8221;. El hombre, a pesar de todas las experiencias de\nla propia vida, a pesar de los sufrimientos, de las desilusiones de s\u00ed mismo,\nde su estado pecaminoso, y a pesar, finalmente, de la perspectiva inevitable de\nla muerte, pone siempre de nuevo, sin embargo, el &#8220;conocimiento&#8221; al\n&#8220;comienzo&#8221; de la &#8220;generaci\u00f3n&#8221;; \u00e9l as\u00ed parece participar en\nesa primera &#8220;visi\u00f3n&#8221; de Dios <\/li><li>mismo: Dios Creador &#8220;vio&#8230;, y he aqu\u00ed que era todo muy bueno&#8221;. Y, siempre de nuevo, confirma la verdad de estas palabras. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>EL MENSAJE DE ESTA CATEQUESIS PARA EL HOMBRE DE HOY:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para aterrizarlo a la vida, nos\nadentramos en el conocimiento desde un punto de vista m\u00e1s amplio que el\npuramente carnal. Cuando los esposos unen su intimidad en el acto conyugal, no\nsolamente unen sus cuerpos, sino que tambi\u00e9n unen sus corazones y sus almas.\nPor eso nos vamos a referir a al conocimiento b\u00edblico aplicado tambi\u00e9n a la\nuni\u00f3n \u00edntima de los corazones y las almas de los esposos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento b\u00edblico va m\u00e1s\nall\u00e1 de dar nombre a las cosas, que es un signo de posesi\u00f3n y algo puramente\ncognitivo, sino que es realizarme en esa misi\u00f3n para la que he sido creado,\ncomo ser humano. Este conocimiento se plenifica en la uni\u00f3n conyugal y est\u00e1\n\u00edntimamente relacionado con la generaci\u00f3n.&nbsp;\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento est\u00e1 en la base\ndel amor y el amor siempre genera vida. A nosotros se nos ha dado el inmenso\ndon de ser generadores de vida humana. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento en la prueba\n(test de la creaci\u00f3n) me hace entender qui\u00e9n soy y me lleva a la acci\u00f3n de ese\nconocer en el sentido b\u00edblico que est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con la unidad,\nes una acci\u00f3n de amar en la que realizo mi humanidad, me afirmo como persona.\nLas pruebas que tenemos en nuestra vida, circunstancias que suceden: Un\ndespido, la enfermedad, la reveld\u00eda de un hijo, el ego\u00edsmo del c\u00f3nyuge\u2026 son\npara algo m\u00e1s que ponerles nombre, tienen un sentido m\u00e1s profundo, que es\nrealizar aquello para lo que he sido creado, que es amar en esa situaci\u00f3n. En\nesas actitudes me voy configurando como persona. Me ayudan a conocerme y a\nconocer a mi esposo, compartiendo en esos momentos una experiencia de intimidad\ncon \u00e9l\/ella. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocer en el sentido b\u00edblico,\nes tener experiencia de la intimidad de mi esposo, que lleva como consecuencia\nrealizarme como persona, puesto que s\u00f3lo la persona tiene la capacidad de\nconocer. Son esas experiencias en las que compartimos nuestra intimidad y nos\nhacemos una sola carne y nos vamos haciendo un solo coraz\u00f3n. Estar en el otro.\nExperiencias que vivimos juntos y nos transmitimos expres\u00e1ndolas con palabras,\ncon gestos, con llantos, con el cuerpo\u2026 Cuando la familia de origen le ofende o\nno se siente acogido por ellos, cuando no se siente valorado por m\u00ed, o se\nsiente insatisfecho, o se enfada, en lo que le gusta, en sus sue\u00f1os, en sus\ndeseos\u2026 Estando abiertos a acogernos en esas experiencias, sin juzgarnos, sin\nenrocarnos en nuestra manera de ver y entender la vida, se va produciendo ese\nconocimiento mutuo de nuestra intimidad. Conocernos en este plano hace m\u00e1s rico\ny sincero el acto conyugal, en el que nos hacemos una sola carne y con ello,\nnos acogemos y entregamos todo lo que somos. En este conocerse mutuo, viviendo\njuntos experiencias \u00edntimas, nos vamos realizando como personas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomamos posesi\u00f3n del esposo, no\nen el sentido de posesi\u00f3n como un objeto, sino que, unidos a la voluntad de\nDios, tomamos posesi\u00f3n del esposo que Dios me entrega como vocaci\u00f3n, como\nmisi\u00f3n a la que Dios me ha llamado. Conocer es un misterio indescriptible que\nda unos frutos indescriptibles. No es un acto pasivo, sino que es una acci\u00f3n\nque me implica e implica a mi esposo que se deja conocer, que me permite entrar\nen \u00e9l\/ella, en su intimidad, en su coraz\u00f3n. Conocer y dejarse conocer son actos\nde amor que unen y dan vida. De alguna manera, cuando conozco a mi esposo entro\nen \u00e9l\/ella y dejo all\u00ed algo de m\u00ed, y me llevo algo suyo que pasa a formar parte\nde m\u00ed. Algo de su intimidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocer es una inmersi\u00f3n en el\nmisterio escondido en el coraz\u00f3n de mi esposo, que resulta excitante,\ncautivadora y que nunca acaba del todo porque mi esposo est\u00e1 en continuo\ndesarrollo y se produce un constante cambio en \u00e9l\/ella. \u201cPorque yo estoy en el\nPadre y el Padre est\u00e1 en m\u00ed\u201d, dice el Se\u00f1or que s\u00ed conoce plenamente al Padre\nporque son inmutables. \u201cEstar\u201d en el esposo, eso es conocerle, y eso me lleva a\namarle. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfC\u00f3mo conocer a mi esposo?\n\u00bfEscuch\u00e1ndole? S\u00ed, pero no es suficiente. \u00bfViviendo experiencias con \u00e9l\/ella\npara compartir afectos, sentimientos y emociones? S\u00ed, imprescindible vivir\nexperiencias juntos, pero conocer sus sentimientos y sus afectos no es\nsuficiente. \u00bfC\u00f3mo alcanzar a conocer el misterio encerrado en \u00e9l\/ella? \u00bfDe qu\u00e9\nsirve conocer el pasado si no puedo intervenir en \u00e9l y no puedo ser ayuda para\nmi esposo? Es necesario conocer, no ya lo que es ahora, sino lo que est\u00e1\nllamado a ser. Y esa sabidur\u00eda s\u00f3lo me la puede dar Dios mediante la revelaci\u00f3n\ndel Esp\u00edritu Santo. Dios me muestra su belleza interior, me muestra su alma y\nme muestra qui\u00e9n espera que llegue a ser. Ese es el verdadero conocimiento que\nfecunda la uni\u00f3n conyugal.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>ORACI\u00d3N JUNTOS: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablamos\nconjuntamente con Dios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1or\n\u00bfSomos conscientes de la grandeza del don que nos has concedido en nuestra\nuni\u00f3n a trav\u00e9s del acto conyugal? <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>La potencia que hemos heredado\nde toda la humanidad pasada <\/li><li>En nuestro acto se rememoran\ntodas las uniones conyugales anteriores a la nuestra <\/li><li>De alguna manera est\u00e1 presente\ntoda la humanidad en nosotros <\/li><li>Nos realizamos como personas <\/li><li>Nos das la posibilidad de\ngenerar una vida humana y transmitirles nuestra humanidad y toda la humanidad\nheredada\u2026 <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocimiento-Generaci\u00f3n-Muerte.\nTres conceptos con un impacto impresionante en nuestras vidas. \u00bfC\u00f3mo vivo cada\nuno de los componentes de este ciclo de mi vida? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablamos\nentre nosotros ante Dios: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQuiero conocerte? \u00bfQuieres\ndejarme conocerte? \u00bfQu\u00e9 vamos a hacer para conocernos? \u00bfS\u00e9 qu\u00e9 espera Dios de\nm\u00ed? \u00bfQu\u00e9 espera Dios de m\u00ed? \u00bfC\u00f3mo te puedo ayudar? \u00bfC\u00f3mo me puedes ayudar? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>EL CASO: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bea\nse queda mirando a Andr\u00e9s mientras \u00e9ste duerme, y se pregunta \u00bfqui\u00e9n eres? Le\nda la sensaci\u00f3n de que es un extra\u00f1o para ella. No le apetece mucho tener\nrelaciones con \u00e9l por este motivo, porque no lo siente parte de ella. El caso\nes que, Bea y Andr\u00e9s no suelen discutir. Se llevan bien y lo tienen\naparentemente todo, pero ella siente una insatisfacci\u00f3n en su interior que\nintenta calmar pidi\u00e9ndole a \u00e9l que hable con ella m\u00e1s a menudo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andr\u00e9s\nparece no percatarse de ello, vive su mundo distra\u00eddo leyendo cosas en\ninternet, con la tele, preparando alg\u00fan que otro guiso como \u201cexperto\u201d culinario\ny otras vanalidades. Entre cosa y cosa, peque\u00f1os roces entre ambos. Por\nejemplo, ella no para de quejarse de que \u00e9l, cuando entra en la cocina, se lo\ndeja todo por medio. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bea\ndecide tomar las riendas de su matrimonio y Andr\u00e9s, aunque un poco obligado,\nconsiente porque en el fondo reconoce que algo tienen que hacer. As\u00ed que, se\nplantean como misi\u00f3n \u201cconocerse profundamente\u201d. Bea est\u00e1 segura que de ah\u00ed\nsurgir\u00e1 algo nuevo entre ellos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empiezan\nhablando m\u00e1s a menudo, con ese af\u00e1n de conocerse, no de discutir sus opiniones,\ntampoco de criticarse o de juzgarse. La misi\u00f3n es llegar a conocer el coraz\u00f3n\ndel otro. Buscan textos en los que profundizar en qui\u00e9n es cada uno de ellos.\nTambi\u00e9n deciden vivir experiencias juntos. Acompa\u00f1an al otro en las\nexperiencias que m\u00e1s le gustan, se acompa\u00f1an en momentos que les resultan\ninc\u00f3modos, momentos en los que hay que estar con alguien que no es precisamente\nagradable con \u00e9l o ella\u2026 Ambos viven esas experiencias juntos para conocerse,\nno para exigirse m\u00e1s o criticar sus actos, ni siquiera para darse soluciones\nante aquellas situaciones que viv\u00edan.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\ncosa va bien. Parece que han dado con lo que necesitaban. Ahora se sienten\ncomprendidos. Ahora tambi\u00e9n, cuando viven su uni\u00f3n conyugal, es mucho m\u00e1s\nprofunda y sincera. Pero, pasado un tiempo, descubren que esta iniciativa no es\nsuficiente. \u00bfDe qu\u00e9 les serv\u00eda conocer sus dificultades, miedos, apegos\u2026 del\npasado? Tambi\u00e9n hab\u00eda ilusiones y deseos que apuntaban al futuro, pero \u00bferan de\nverdad el camino hacia donde ten\u00edan que dirigirse? Necesitaban conocer un fin\n\u00faltimo al que apuntar. Sin eso, su misi\u00f3n de conocerse se hab\u00eda quedado \u201ca\nmedias\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesitaban\nentrar en su mundo espiritual para llegar a conocer las aspiraciones que deb\u00edan\ntener sus almas. As\u00ed que, empiezan a profundizar juntos en la oraci\u00f3n: La\noraci\u00f3n conyugal. Se observa cada uno a s\u00ed mismo con el coraz\u00f3n, a partir de\nCristo, viendo d\u00f3nde est\u00e1n y hacia d\u00f3nde se dirige su vida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces\nse abre ante ellos un nuevo horizonte, un horizonte casi infinito. \u00bfQu\u00e9 espera\nDios de ellos? \u00bfQu\u00e9 espera Dios de m\u00ed? \u00bfQu\u00e9 espera de ti? \u00bfC\u00f3mo espera que te\nayude? \u00bfY tu a m\u00ed?&#8230; Ahora s\u00ed que empieza a tener sentido su misi\u00f3n de\n\u201cconocerse\u201d. S\u00e9 qui\u00e9n eres y a d\u00f3nde te diriges, y puedo unir mi destino al\ntuyo (se dec\u00edan uno al otro). \u00c9l descubri\u00f3 que ella ten\u00eda una vocaci\u00f3n especial\na vivir la cruz con Cristo. Ella aprendi\u00f3 que \u00e9l ten\u00eda una vocaci\u00f3n a descubrir\nla belleza y la grandeza del amor en el matrimonio. Ambos comparten ahora sus\nmisiones. Lo que van descubriendo nuevo, se piden ayuda para seguir avanzando,\npara no desfallecer, porque su misi\u00f3n conjunta es la caridad conyugal, y su\nmisi\u00f3n \u00faltima llegar a Dios el uno a trav\u00e9s del otro, junto al otro, en el\notro. Descubren que estar en el otro es estar en Dios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>Preguntas para la reflexi\u00f3n:&nbsp; <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor\nqu\u00e9 Bea y Andr\u00e9s se sienten mal a pesar de que se llevan bien? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9\ndiferencia hay entre dialogar para conocerse y dialogar para discutir una\nopini\u00f3n? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9\naporta la oraci\u00f3n conyugal a la hora de conocerse? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>COMPROMISO: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Avanzar juntos en el\ndescubrimiento de nuestro fin \u00faltimo y compartirlo en la oraci\u00f3n conyugal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>ORACI\u00d3N FINAL: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bendito\nseas, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por siempre. Que por siempre\nte alaben los cielos y todas tus criaturas. T\u00fa creaste a Ad\u00e1n y le diste a Eva,\nsu mujer, como ayuda y apoyo. De ellos naci\u00f3 la estirpe humana. T\u00fa dijiste: \u201cNo\nes bueno que el nombre est\u00e9 solo; hag\u00e1mosle una ayuda semejante a \u00e9l\u201d. No busco\nla uni\u00f3n con mi esposo\/a por impuro deseo, sino con la mejor intenci\u00f3n. Ten\nmisericordia de nosotros y haz que lleguemos juntos a la vejez. (\u00c9l) Am\u00e9n,\n(Ella) Am\u00e9n.  &nbsp;<br>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Copia \u00edntegra de la catequesis de JPII: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">JUAN PABLO II <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>AUDIENCIA GENERAL <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi\u00e9rcoles 26 de marzo de 1980 <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La uni\u00f3n conyugal seg\u00fan el libro del G\u00e9nesis <\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1.Est\u00e1 llegando a su fin el ciclo de reflexiones con que hemos tratado de seguir la llamada de Cristo, que nos trasmite Mateo (19, 3-9) y Marcos (10, 1. 12): &#8220;\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo que al principio el Creador los hizo var\u00f3n y mujer? Y dijo: Por esto dejar\u00e1 el hombre al padre y a la madre y se unir\u00e1 a la mujer y ser\u00e1n los dos una sola carne&#8221; (Mt 19, 4-5). La uni\u00f3n conyugal, en el libro del G\u00e9nesis, se define como &#8220;conocimiento&#8221;: &#8220;Conoci\u00f3 el hombre a su mujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3\u2026 diciendo: He alcanzado de Yahv\u00e9 un var\u00f3n&#8221; (G\u00e9n 4, 1). Hemos intentado ya, en nuestras meditaciones precedentes, hacer luz sobre el contenido de ese &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico. Con \u00e9l, el hombre, var\u00f3nmujer, no s\u00f3lo da el propio nombre a los otros seres vivientes (animalia), tomando as\u00ed posesi\u00f3n de ellos, sino que &#8220;conoce&#8221; en el sentido del G\u00e9nesis 4, 1 (y de otros pasajes de la Biblia), esto es, realiza lo que la palabra &#8220;hombre&#8221; expresa: realiza la humanidad en el nuevo hombre engendrado. En cierto sentido, pues, se realiza a s\u00ed mismo, es decir, al hombre-persona. <br><br> 2.De este modo se cierra el ciclo b\u00edblico de &#8220;conocimiento-generaci\u00f3n&#8221;. Este ciclo del &#8220;conocimiento&#8221; est\u00e1 constituido por la uni\u00f3n de las personas en el amor, que les permite unirse tan estrechamente entre s\u00ed, que se convierten en una sola carne. El libro del G\u00e9nesis nos revela plenamente la verdad de este ciclo. El hombre, var\u00f3n y mujer, que, mediante el &#8220;conocimiento&#8221; del que habla la Biblia, concibe y engendra un ser nuevo, semejante a \u00e9l, al que puede llamar &#8220;hombre&#8221; (&#8220;he alcanzado un hombre&#8221;) toma, por decirlo as\u00ed, posesi\u00f3n de la misma humanidad, o mejor, la vuelve a tomar en posesi\u00f3n. Sin embargo, esto sucede de modo diverso de como hab\u00eda tomado posesi\u00f3n de los otros seres vivientes (animalia), cuando les hab\u00eda impuesto el nombre. Efectivamente, entonces \u00e9l se hab\u00eda convertido en su se\u00f1or, hab\u00eda comenzado a realizar el contenido del mandato del Creador: &#8220;Someted la tierra y dominadla&#8221; (cf. G\u00e9n 1, 28). <br><br> 3.En cambio, la primera parte de este mandato: &#8220;Procread y multiplicaos, y henchid la tierra&#8221; (G\u00e9n 1, 28), encierra otro contenido e indica otro componente. El var\u00f3n y la mujer en este &#8220;conocimiento&#8221;, con el que dan comienzo a un ser semejante a ellos, del que pueden decir juntos que &#8220;es carne de mi carne y hueso de mis huesos&#8221; (G\u00e9n 2, 24), son como &#8220;arrebatados&#8221; juntos, juntamente tomados ambos en posesi\u00f3n por la humanidad que ellos, en la uni\u00f3n y en el &#8220;conocimiento&#8221; rec\u00edproco, quieren expresar de nuevo, tomar posesi\u00f3n de nuevo, recab\u00e1ndola de s\u00ed mismos, de la propia humanidad, de la admirable madurez masculina y femenina de sus cuerpos, y finalmente -a trav\u00e9s de toda la serie de concepciones y generaciones humanas desde el principio- del misterio mismo de la creaci\u00f3n. <br><br> 4.En este sentido, se puede explicar el &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico como &#8220;posesi\u00f3n&#8221;.\u00bfEs posible ver en \u00e9l alg\u00fan equivalente b\u00edblico de &#8220;eros&#8221;?, Se trata aqu\u00ed de dos \u00e1mbitos del concepto, de dos lenguajes: b\u00edblico y plat\u00f3nico; s\u00f3lo con gran cautela se pueden interpretar el uno con el otro [1]. En cambio, parece que en la revelaci\u00f3n originaria no est\u00e1 presente la idea de posesi\u00f3n de la mujer como de un objeto, por parte del var\u00f3n o viceversa. Pero, por otra parte, es sabido que, a causa del estado pecaminoso contra\u00eddo despu\u00e9s del pecado original, var\u00f3n y mujer deben reconstruir con fatiga el significado de rec\u00edproco don desinteresado. Este ser\u00e1 el tema de nuestros an\u00e1lisis ulteriores. <br><br> 5.La revelaci\u00f3n del cuerpo, contenida en el libro del G\u00e9nesis, particularmente en el cap\u00edtulo 3, demuestra con evidencia impresionante que el ciclo del &#8220;conocimiento- generaci\u00f3n&#8221;, tan profundamente arraigado en la potencialidad del cuerpo humano, fue sometido, despu\u00e9s del pecado, a la ley del sufrimiento y de la muerte. Dios-Yahv\u00e9 dice a la mujer: &#8220;Multiplicar\u00e9 los trabajos de tus pre\u00f1eces, parir\u00e1s con dolor los hijos&#8221; (G\u00e9n 3, 16). El horizonte de la muerte se abre ante el hombre, juntamente con la revelaci\u00f3n del significado generador del cuerpo en el acto rec\u00edproco de &#8220;conocimiento&#8221; de los c\u00f3nyuges. Y he aqu\u00ed que el primer hombre, var\u00f3n, impone a su mujer el nombre de Eva, &#8220;por ser la madre de todos los vivientes&#8221; (G\u00e9n 3, 20), cuando ya hab\u00eda escuchado \u00e9l las palabras de la sentencia, que determinaba toda la perspectiva de la existencia humana &#8220;desde dentro&#8221; del conocimiento del bien y del mal. Esta perspectiva es confirmada por las palabras; &#8220;Volver\u00e1s a la tierra, pues de ella has sido tomado; ya que eres polvo y al polvo volver\u00e1s&#8221; (G\u00e9n 3, 19). <br> El car\u00e1cter radical de esta sentencia est\u00e1 confirmado por la evidencia de las experiencias de toda la historia terrena del hombre. El horizonte de la muerte se extiende sobre toda la perspectiva de la vida humana en la tierra, vida que est\u00e1 inserta en ese originario ciclo b\u00edblico del &#8220;conocimientogeneraci\u00f3n&#8221;. El hombre que ha quebrantado la alianza con su Creador, tomando el fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, es separado por Dios Yahv\u00e9 del \u00e1rbol de la vida: &#8220;Que no vaya a tender ahora su mano al \u00e1rbol de la vida, y comiendo de \u00e9l, viva para siempre&#8221; (G\u00e9n 3, 22). De este modo, la vida dada al hombre en el misterio de la creaci\u00f3n no se le ha quitado, sino restringido por los l\u00edmites de las concepciones, nacimientos y muerte, y adem\u00e1s se le ha agravado por la perspectiva del estado pecaminoso hereditario; pero, en cierto sentido, se le da de nuevo como tarea en el mismo ciclo siempre repetido. La frase: &#8220;Ad\u00e1n se uni\u00f3 (&#8220;conoci\u00f3&#8221;) a Eva, su mujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3&#8221; (G\u00e9n 4, 1), es como un sello impreso en la revelaci\u00f3n originaria del cuerpo al &#8220;principio&#8221; mismo de la historia del hombre sobre la tierra. Esta historia se forma siempre de nuevo en su dimensi\u00f3n m\u00e1s fundamental casi desde el &#8220;principio&#8221;, mediante el mismo &#8220;conocimientogeneraci\u00f3n&#8221; de que habla el libro del G\u00e9nesis. <br><br> 6.Y as\u00ed cada hombre lleva en s\u00ed el misterio de su &#8220;principio&#8221; \u00edntimamente unido al conocimiento del significado generador del cuerpo. El G\u00e9nesis 4, 1-2 parece silenciar el tema de la relaci\u00f3n que media entre el significado generador y el significado esponsalicio del cuerpo. Quiz\u00e1 no es todav\u00eda tiempo ni lugar para aclarar esta relaci\u00f3n, a\u00fan cuando esto parece indispensable en an\u00e1lisis ulteriores. Ser\u00e1 necesario, pues, hacer nuevamente las preguntas vinculadas a la aparici\u00f3n de la verg\u00fcenza en el hombre, verg\u00fcenza de su masculinidad y de su feminidad, antes no experimentada. Sin embargo, en este momento pasa a segundo plano. En cambio, permanece en primer plano el hecho de que &#8220;Ad\u00e1n se uni\u00f3 (&#8220;conoci\u00f3) a Eva, su mujer, que concibi\u00f3 y pari\u00f3&#8221;. Este es precisamente el umbral de la historia del hombre. Es su &#8220;principio&#8221; en la tierra. El hombre, como var\u00f3n y mujer, est\u00e1 en este umbral con la conciencia del significado generador del propio cuerpo: la masculinidad encierra en s\u00ed el significado de la paternidad, y la feminidad el de la maternidad. En nombre de este significado, <br> Cristo dar\u00e1 un d\u00eda su respuesta categ\u00f3rica a los fariseos (cf. Mt 19; Mc 10). Nosotros, en cambio, penetrando en el contenido sencillo de esta respuesta, tratamos de aclarar el contexto de ese &#8220;principio&#8221;, al que se refiri\u00f3 Cristo. En \u00e9l hunde sus ra\u00edces la teolog\u00eda del cuerpo. <br><br> 7.La conciencia del significado del cuerpo y la conciencia de su significado generador est\u00e1n relacionadas, en el hombre, con la conciencia de la muerte, cuyo inevitable horizonte llevan consigo, por as\u00ed decirlo. Sin embargo, siempre retorna en la historia del hombre el ciclo  &#8220;conocimiento-generaci\u00f3n&#8221;, en el que la vida lucha, siempre de nuevo, con la inexorable perspectiva de la muerte, y la supera siempre. Es como si la raz\u00f3n de esta inflexibilidad de la vida, que se  manifiesta en la &#8220;generaci\u00f3n&#8221; fuese siempre el mismo &#8220;conocimiento&#8221;, con que el hombre supera la soledad del propio ser y, m\u00e1s a\u00fan, se decide de nuevo a afirmar este ser en &#8220;otro&#8221;. Y ambos, var\u00f3n y mujer, lo afirman en el nuevo hombre engendrado. En esta afirmaci\u00f3n, el &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico parece adquirir una dimensi\u00f3n todav\u00eda mayor. Esto es, parece insertarse en esa &#8220;visi\u00f3n&#8221; de Dios mismo, con la que termina el primer relato de la creaci\u00f3n del hombre sobre el &#8220;var\u00f3n&#8221; y la &#8220;mujer&#8221; hechos &#8220;a imagen de Dios&#8221;: &#8220;Vio Dios ser muy bueno cuanto hab\u00eda hecho&#8221; (G\u00e9n 1, 31). El hombre, a pesar de todas las experiencias de la propia vida, a pesar de los sufrimientos, de las desilusiones de s\u00ed mismo, de su estado pecaminoso, y a pesar, finalmente, de la perspectiva inevitable de la muerte, pone siempre de nuevo, sin embargo, el &#8220;conocimiento&#8221; al &#8220;comienzo&#8221; de la &#8220;generaci\u00f3n&#8221;; \u00e9l as\u00ed parece participar en esa primera &#8220;visi\u00f3n&#8221; de Dios mismo: Dios Creador &#8220;vio\u2026, y he aqu\u00ed que era todo muy bueno&#8221;. Y, siempre de nuevo, confirma la verdad de estas palabras. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notas <br>\n[1] Seg\u00fan Plat\u00f3n, el &#8220;eros&#8221; es el amor sediento de la Belleza trascendente y expresa la insaciabilidad que tiende a su objeto eterno; \u00e9l, pues, eleva siempre lo que es humano hacia lo divino, que es lo \u00fanico en condici\u00f3n de saciar la nostalgia del alma prisionera en la materia; es un amor que no retrocede ante el m\u00e1s grande esfuerzo, para alcanzar el \u00e9xtasis de la uni\u00f3n; por lo tanto es un amor egoc\u00e9ntrico, es ansia, aunque dirigida hacia valores sublimes (cf. A. Nygren, Er\u00f4s <br>\net Agap\u00e9, Par\u00eds 1951, vol. II, p\u00e1gs. 9-10). <br>\nA lo largo de los siglos, a trav\u00e9s de muchas transformaciones, el significado del &#8220;eros&#8221; ha sido rebajado a las connotaciones meramente sexuales. Es caracter\u00edstico, a este prop\u00f3sito, el texto del p. Chauchaurd, que parece incluso negar al &#8220;eros&#8221; las caracter\u00edsticas del amor humano: &#8220;La c\u00e9r\u00e9bralisation de la sexualit\u00e9 ne r\u00e9side pas dans les trucs techniques ennuyeux, mais dans la pleine reconnaissance de sa spiritiualit\u00e9, du fait qu&#8217;Eros n&#8217;est humain qu&#8217;anim\u00e9 par Agap\u00e9 e qu&#8217;Agap\u00e9 exige l&#8217;incarnation dans Er\u00f4s&#8221; (p. Chauchaurd, Vices des vertus, vertus des vices, Par\u00eds 1963, p\u00e1g. 147). <br>\nLa comparaci\u00f3n del &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico con el &#8220;eros&#8221; plat\u00f3nico revela la divergencia de estas dos concepciones. La concepci\u00f3n plat\u00f3nica se basa en la nostalgia de la Belleza trascendente y en la huida de la materia; la concepci\u00f3n b\u00edblica, en cambio, se dirige hacia la realidad concreta, y le resulta ajeno el dualismo del esp\u00edritu y la materia como tambi\u00e9n la espec\u00edfica hostilidad hacia la materia (&#8220;Y vio Dios que era bueno&#8221; G\u00e9n 1, 10. 12. 18. 21. 25). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed como el concepto plat\u00f3nico de &#8220;eros&#8221; sobrepasa el alcance b\u00edblico del &#8220;conocimiento&#8221; humano, el concepto contempor\u00e1neoparece demasiado restringido. El &#8220;conocimiento&#8221; b\u00edblico no se limita a satisfacer el instinto o el goce hedonista, sino que es un acto plenamente humano, dirigido conscientemente hacia la procreaci\u00f3n, y es tambi\u00e9n expresi\u00f3n del amor interpersonal (cf. G\u00e9n 29, 20; 1 Sam, 8; 2 Sam 12, 24). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descargar presentaci\u00f3n en PDF La uni\u00f3n conyugal seg\u00fan el libro del G\u00e9nesis Invocamos al Esp\u00edritu Santo: Esp\u00edritu Santo, ven cada d\u00eda a nuestros corazones. Ens\u00e9\u00f1anos y emp\u00fajanos a practicar nuestro amor conyugal seg\u00fan la voluntad del Padre. 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