{"id":4338,"date":"2024-01-12T10:33:38","date_gmt":"2024-01-12T10:33:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/?p=4338"},"modified":"2024-01-12T23:55:19","modified_gmt":"2024-01-12T23:55:19","slug":"teologia-del-cuerpo-proyecto-de-amor-conyugal-san-juan-pablo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/2024\/01\/12\/teologia-del-cuerpo-proyecto-de-amor-conyugal-san-juan-pablo-ii\/","title":{"rendered":"Teolog\u00eda del cuerpo &#8211; PROYECTO DE AMOR CONYUGAL &#8211; SAN JUAN PABLO II"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"width:100%;text-align:center; margin:auto\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/PA-M-SJPII-Catequesis-800213-Teologi\u0301a-del-Cuerpo.pdf\" width=\"90%\" height=\"600px\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\" style=\"text-align:center\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/PA-M-SJPII-Catequesis-800213-Teologi\u0301a-del-Cuerpo.pdf\" class=\"btn btn-info\" download=\"\">Descargar presentaci\u00f3n en PDF<\/a><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Teolog\u00eda del cuerpo  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong> Invocamos al Esp\u00edritu Santo: <br><\/strong><br> Esp\u00edritu Santo, ven cada d\u00eda a nuestros corazones. Ens\u00e9\u00f1anos y emp\u00fajanos a practicar nuestro amor conyugal seg\u00fan la voluntad del Padre. No lo buscamos por ego\u00edsmo, sino para alabarle y glorificarle, en las alegr\u00edas y en las penas, todos los d\u00edas de nuestra vida y as\u00ed contribuir con \u00c9l a la construcci\u00f3n de Su Reino de Amor en nuestro hogar. Por Jesucristo Nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>INTERPRETACI\u00d3N DE LA CATEQUESIS: <br><\/strong><br> Con San Juan Pablo II y siguiendo las indicaciones de Cristo continuamos intentando reproducir la realidad de la uni\u00f3n, de la comuni\u00f3n de personas, del matrimonio como Dios lo pens\u00f3. En concreto en esta catequesis seguimos profundizando en G\u00e9nesis 2, 25: \u201cEstaban ambos desnudos, el hombre y la mujer, y no sent\u00edan verg\u00fcenza\u201d, palabras que hacen referencia a la experiencia de la inocencia originaria. <br> Estas palabras del G\u00e9nesis, a la vez que las de G\u00e9nesis 2, 23, dejan entrever un grado de \u201cespiritualizaci\u00f3n\u201d del hombre, diferente a c\u00f3mo ser\u00e1 tras el pecado original. Una \u201cespiritualizaci\u00f3n\u201d que comporta unas fuerzas distintas en el interior del hombre, otra relaci\u00f3n cuerpo-alma, otra afectividad,\u2026 en definitiva, otro grado de sensibilidad hacia los dones del Esp\u00edritu Santo. Todo esto condiciona y determina ese estado de inocencia original del hombre que ten\u00eda antes del pecado. <br> Cristo nos manda volver al \u201cprincipio\u201d aun sabiendo que por el pecado hay una barrera infranqueable con ese estado inicial. Nos lo manda para que comprendamos el plan inicial de Dios para el hombre, para que entendamos el sentido originario del cuerpo y as\u00ed podamos descubrir las ra\u00edces que permanecen en el ser humano de lo que realmente es el cuerpo y cu\u00e1l debe ser la forma de comportarse. <br> En el \u201cprincipio\u201d el hombre ten\u00eda claro ese sentido del cuerpo, su significado esponsalicio, esto es, que el cuerpo era para darse y para acoger al otro. Porque sab\u00eda que tanto hombre como mujer hab\u00edan sido \u201cdados\u201d por el Creador, de modo particular, el uno al otro, el uno para el otro. Esto se refiere no s\u00f3lo a nuestros primeros padres sino a cada matrimonio: Dios me ha dado espec\u00edficamente a mi c\u00f3nyuge. Todo esto, el significado esponsalicio del cuerpo y su interpretaci\u00f3n como don de Dios, es indispensable para conocer qui\u00e9n es el hombre y qui\u00e9n debe ser, qu\u00e9 estamos llamados a ser y c\u00f3mo tenemos que serlo. <br> El G\u00e9nesis 2, 24 constata que hombre y mujer han sido creados para el matrimonio: &#8220;Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y vendr\u00e1n a ser los dos una sola carne&#8221;. As\u00ed se abre adem\u00e1s la gran perspectiva creadora, la apertura del hombre a la \u201cprocreaci\u00f3n\u201d, a generar vida.  <br> Hombre y mujer, antes de convertirse en esposo y esposa, surgen ante todo como hermano y hermana en la misma humanidad. <br> Comprender el significado esponsalicio del cuerpo, la entrega y la acogida para lo que es creado, implica conocer que esa entrega y esa acogida est\u00e1n precedidas por la libertad: la libertad de donarse y acoger. Esto es, el hombre necesita ser libre para poder entregarse. En esta entrega y acogida mutua es cuando hombre y mujer llegan a la comuni\u00f3n de personas, imagen de la Sant\u00edsima Trinidad, donde ambos libremente se encuentran y se dan rec\u00edprocamente, a trav\u00e9s de su cuerpo y de su alma, a trav\u00e9s de su \u201cdesnudez libre de verg\u00fcenza\u201d. As\u00ed ambos crecen como personas y crecen rec\u00edprocamente el uno para el otro. <br> Si dejasen de darse \u201cdesinteresadamente\u201d, se dar\u00edan cuenta de que \u201cestaban desnudos\u201d y nacer\u00eda en sus corazones esa verg\u00fcenza que antes no exist\u00eda. <br> La inocencia originaria, esa mirada limpia y desinteresada del c\u00f3nyuge, manifiesta y constituye la forma perfecta del don, de la entrega y acogida rec\u00edproca, de esa comuni\u00f3n de personas, imagen de Dios y que hace crecer a ambos esposos como personas y rec\u00edprocamente el uno para el otro. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>EL MENSAJE DE ESTA CATEQUESIS PARA EL HOMBRE DE HOY <\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Seguimos buceando en \u201cel principio\u201d como Cristo nos mand\u00f3 para descubrir el matrimonio como Dios lo pens\u00f3, nuestro modelo de matrimonio. As\u00ed que es fundamental que sigamos form\u00e1ndonos en este camino para conocer ese modelo de matrimonio, entenderlo y quererlo. Hay una barrera infranqueable que nos separa del \u201cprincipio\u201d, fruto del pecado original, pero con la gracia de Dios, con la oraci\u00f3n y los sacramentos, con la formaci\u00f3n y con nuestro esfuerzo podremos vivir el matrimonio como Dios lo quiso. <\/li><li>Dios nos ha dado a cada esposo para su esposa y a cada esposa para su esposo. Como Dios s\u00f3lo sabe dar lo mejor, el esposo\/a que me ha dado es el mejor para m\u00ed. Dios me ha dado el esposo\/a que m\u00e1s me conven\u00eda para crecer como persona, para ser mejor y para ser muy feliz ya en la tierra. Dios me ha dado a mi esposo\/a con toda la ilusi\u00f3n del que sabe que est\u00e1 haciendo algo que est\u00e1 \u201cmuy bien\u201d (\u201cy vio Dios que todo lo que hab\u00eda hecho estaba muy bien\u201d, G\u00e9nesis 1, 31). \u00a1Dios me ha dado el mejor esposo para m\u00ed, sin duda! Dios no se equivoca, \u00a1nos ha creado para el matrimonio, para nuestro matrimonio! <\/li><li>As\u00ed que esas diferencias que tengo con mi esposo\/a, ese car\u00e1cter tan distinto, esa forma de ser,\u2026 que a <br>\nveces nos cuesta entender, ha sido querido y\/o permitido por Dios. \u00a1Quitemos para siempre la tentaci\u00f3n de pensar que me he confundido de esposo\/a! Descubramos y disfrutemos del regalo que Dios nos ha hecho en nuestro c\u00f3nyuge. \u00a1Dios nos ha dado al uno para el otro! <\/li><li>\u00a1Qu\u00e9 dignidad tengo que he sido creado por Dios por amor, a su imagen!, \u00a1qu\u00e9 dignidad tiene mi esposo\/a por lo mismo!, \u00a1qu\u00e9 dignidad tiene mi matrimonio, nuestra uni\u00f3n, que ha sido creado espec\u00edficamente por Dios!  <\/li><li>Para valorar y disfrutar de mi c\u00f3nyuge necesito \u201cespiritualizar\u201d el significado de su cuerpo. El pecado y el mundo nos llevan a mundanizar a nuestro c\u00f3nyuge, a su cuerpo y a su persona, exigi\u00e9ndole lo que no es, lo que nos apetece que sea en funci\u00f3n de nuestros intereses o gustos, dej\u00e1ndonos influir por los prototipos que el mundo nos marca. \u00a1\u201cEspiritualicemos\u201d nuestra mirada y el cuerpo de nuestro esposo\/a!  Mir\u00e9mosle como Dios le mira, cuerpo y esp\u00edritu, con los ojos del Esp\u00edritu Santo y no denigr\u00e1ndole con los ojos del mundo. \u00a1Que Dios me lo ha dado para m\u00ed! Claro que no tiene el cuerpo \u201cperfecto\u201d seg\u00fan los est\u00e1ndares del mundo, ni el car\u00e1cter perfecto,\u2026 yo tampoco lo tengo. Tiene el cuerpo y el alma que Dios le ha dado pensando en m\u00ed, marcado por el tiempo pasado junto a m\u00ed, por nuestras alegr\u00edas y nuestras penas vividas, por nuestros hijos si Dios nos los ha dado\u2026 marcado por una vida entregada a m\u00ed. S\u00ed, porque libremente me entreg\u00f3 su vida. \u00a1No lo olvidemos!  <\/li><li>Para conseguir esta forma de mirar, \u201ccomo Dios le mira\u201d, es imprescindible la oraci\u00f3n conyugal. <\/li><li>No olvidemos que esa entrega la hice libremente y la renuevo cada d\u00eda libremente. Cada d\u00eda vuelvo a elegir. Cada d\u00eda vuelvo a elegir querer a mi esposo\/a, entregarme, acogerle, como Dios quiere. <\/li><li>Nuestro amor matrimonial es un amor y una entrega desinteresada. Te quiero por ser t\u00fa, no por los m\u00e9ritos que haces, no porque te lo mereces, no buscando mi inter\u00e9s. Dios me ama y no me lo merezco. Yo te amo, me entrego a ti y te acojo por ser t\u00fa, por ser mi esposo\/a, porque Dios nos quiso juntos y nos dio el uno al otro. Te amo para hacer la voluntad de Dios, buscando tu bien y tratando de hacer disminuir mi yo. Y no olvidar\u00e9 que cuando me parezca que menos te lo mereces es cuando m\u00e1s te tengo que querer porque ser\u00e1 cuando m\u00e1s lo necesites. <\/li><li>Estoy en esta vida para darme a ti y para acogerte. Para acogerte como eres, no como me gustar\u00eda que fueras. Y para darte lo mejor de m\u00ed. Es fundamental saber todo esto para conocer qui\u00e9n soy y qui\u00e9n debo ser, qu\u00e9 estoy llamado a ser y qu\u00e9 est\u00e1 llamado a ser mi matrimonio. La base de todo esto es la soledad originaria: tener siempre presente que fui creado por amor por el Amor. <\/li><li>Mediante esta entrega y acogida rec\u00edproca de ambos esposos llegamos a la comuni\u00f3n de personas, verdadera imagen de la Sant\u00edsima Trinidad para la que hemos sido creados. Mi matrimonio est\u00e1 llamado a ser el mayor reflejo de Dios en la tierra ante todos, ante nosotros, ante nuestros hijos, ante el mundo, porque es reflejo de la comuni\u00f3n de Amor de la Trinidad.  <\/li><li>Mediante esa entrega y acogida rec\u00edprocas conseguimos crecer como personas y crecer rec\u00edprocamente el uno para el otro. Y as\u00ed cada d\u00eda estar m\u00e1s cerca de ser imagen de Dios, m\u00e1s plenos y m\u00e1s felices. No hay otra v\u00eda, por eso s\u00f3lo as\u00ed puedo llegar a la felicidad, a la plenitud, de la que gozaremos plena y eternamente juntos en el Cielo. <\/li><li>Ese crecer rec\u00edprocamente el uno para el otro a trav\u00e9s del cuerpo, de la inocencia, de la desnudez, implica ir desnudando m\u00e1s cada d\u00eda nuestras almas (oraci\u00f3n conyugal) y nuestros cuerpos (acto conyugal), camino fundamental para llegar a la comuni\u00f3n.  <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ORACI\u00d3N JUNTOS: <br><\/strong><br> Se\u00f1or, te alabamos por la hermosura de tu obra, por lo que has creado en nosotros y tu generosidad compartiendo toda tu riqueza y belleza con nosotros.  <br> Te pedimos perd\u00f3n por las veces que nos hemos mirado con deseo de apropiaci\u00f3n, o hemos mirado a otros con un deseo desordenado. <br> Ay\u00fadanos a saber apreciarnos como un don tuyo, a mirarnos con la pureza de intenci\u00f3n que t\u00fa pusiste en nosotros. Arranca de nosotros toda malicia, toda cr\u00edtica, todo juicio. Ay\u00fadanos a participar de tu mirada, mirarnos como t\u00fa nos miras. Ante ti no sentimos verg\u00fcenza, porque t\u00fa nada nos recriminas, nada nos echas en cara.  <br> Arranca tambi\u00e9n de nuestro coraz\u00f3n los deseos desordenados, para que estemos disponibles siempre a entregarnos el uno al otro como t\u00fa quieres, y cumplir as\u00ed la misi\u00f3n que nos encomendaste. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El caso: <br><\/strong><br> Ra\u00fal y Catalina, se casaron por la Iglesia y tuvieron dos hijos. Las relaciones entre ellos ya no son lo que eran. Est\u00e1n como heridas. <br> Catalina se siente un poco utilizada por Ra\u00fal cuando tienen relaciones sexuales. Siente que ella es como una especie de desahogo para \u00e9l. <br> Ra\u00fal por su parte, se queja de que ella le rechaza a menudo. Le parece que ella le hace chantaje emocional. Si considera que \u00e9l la ha tratado como cree merecerse, entonces dice s\u00ed, de lo contrario, dice no. Pero el control lo tiene siempre ella, porque es siempre ella quien decide. <br> Por otra parte, Catalina se queja de que Ra\u00fal mira mucho a otras mujeres, y a ella le duele. Tiene sospechas fundadas de que ve pornograf\u00eda a trav\u00e9s de internet, y eso le duele much\u00edsimo, porque para ella es como una infidelidad. Adem\u00e1s, le asquea.  <br> Ahora se averg\u00fcenza de que \u00e9l la mire cuando est\u00e1 desnuda. Por lo anterior y porque ya no tiene el cuerpo que ten\u00eda cuando era joven y no hab\u00eda tenido hijos a\u00fan. Sabe que no tiene el cuerpo que a \u00e9l le gustar\u00eda porque cada cierto tiempo se lo reprocha: que si no se cuida, que si no va al gimnasio,\u2026 como por ejemplo s\u00ed lo hacen amigas suyas como Cristina y Marta. \u00c9l dice que por eso las mira a ellas, porque ellas s\u00ed se cuidan.  <br> Las relaciones entre Ra\u00fal y Catalina cada vez son m\u00e1s espor\u00e1dicas y a ella cada vez la incomodan m\u00e1s porque se siente utilizada por \u00e9l. <br> \u00bfQu\u00e9 problemas hay en la manera de mirarse entre Ra\u00fal y Catalina? <br> \u00bfCrees que se ven realmente como un don de Dios el uno para el otro? <br> \u00bfQu\u00e9 necesitar\u00edan hacer y fomentar en su matrimonio para verse el uno al otro como un don de Dios, como la ayuda adecuada que Dios les ha dado, como el mejor esposo\/a que pod\u00edan tener pues el que Dios les ha dado? <br> COMPROMISO: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Tomar conciencia de que hemos sido creados para nuestro matrimonio, el uno para el otro espec\u00edficamente por Dios, y decirnos cada noche por qu\u00e9 mi esposo ha sido en ese d\u00eda un don para m\u00ed. <\/li><li>Buscar el culmen espiritual que se nos revela a trav\u00e9s de nuestro cuerpo. Mirar el lado transcendental de nuestro cuerpo y de nuestra uni\u00f3n conyugal. La belleza del significado que realmente Dios quiso darle. Alejarnos de la forma de mirarnos \u201cseg\u00fan los criterios del mundo\u201d (exigiendo una perfecci\u00f3n imposible) y mirarnos como Dios nos mira (con esa ternura q conoce por lo que hemos pasado, que no tenemos tiempo para estar diariamente en un gimnasio,\u2026), mirarnos el coraz\u00f3n, con el coraz\u00f3n. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong>ORACI\u00d3N FINAL: <br><\/strong><br> Bendito seas, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por siempre. Que por siempre te alaben los cielos y todas tus criaturas. T\u00fa creaste a Ad\u00e1n y le dista a Eva, su mujer, como ayuda y apoyo. De ellos naci\u00f3 la estirpe humana. T\u00fa dijiste: \u201cNo es bueno que el nombre est\u00e9 solo; hag\u00e1mosle una ayuda semejante a \u00e9l\u201d. Al casarme ahora con esta(e) mujer(hombre) no lo hago por impuro deseo sino con la mejor intenci\u00f3n. Ten <br> misericordia de nosotros y haz que lleguemos juntos a la vejez. (\u00c9l) Am\u00e9n, (Ella) Am\u00e9n.      \u2003<br><br> Copia \u00edntegra de la catequesis de JPII: <br><strong> JUAN PABLO II <br> AUDIENCIA GENERAL <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi\u00e9rcoles 13 de febrero de 1980 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Teolog\u00eda del cuerpo  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La meditaci\u00f3n de hoy presupone cuanto ya se sabe por los diversos an\u00e1lisis hechos hasta ahora. <br>\nEstos brotan de la respuesta que dio Jes\u00fas a sus interlocutores (Evangelio de San Mateo 19, 3-9; y de San Marcos 10, 1-12), que le hab\u00edan presentado una cuesti\u00f3n sobre el matrimonio, sobre su indisolubilidad y unidad. El Maestro les hab\u00eda recomendado considerar atentamente lo que era &#8220;desde el principio&#8221;. Y precisamente por esto, en el ciclo de nuestras meditaciones hasta hoy, hemos intentado reproducir de alg\u00fan modo la realidad de la uni\u00f3n, o mejor, de la comuni\u00f3n de personas, vivida &#8220;desde el principio&#8221; por el hombre y por la mujer. A continuaci\u00f3n hemos tratado de penetrar en el contenido del conciso vers\u00edculo 25 del G\u00e9nesis 2: &#8220;Estaban ambos desnudos, el hombre y la mujer, sin avergonzarse de ello&#8221;. <br>\nEstas palabras hacen referencia al don de la inocencia originaria, revelando su car\u00e1cter de manera, por as\u00ed decir, sint\u00e9tica. La teolog\u00eda, bas\u00e1ndose en esto, ha construido la imagen global de la inocencia y de la justicia originaria del hombre, antes del pecado original, aplicando el m\u00e9todo de la objetivaci\u00f3n, espec\u00edfico de la metaf\u00edsica y de la antropolog\u00eda metaf\u00edsica. En el presente an\u00e1lisis tratamos m\u00e1s bien de tomar en consideraci\u00f3n el aspecto de la subjetividad humana; \u00e9sta, por lo dem\u00e1s, parece encontrarse m\u00e1s cercana a los textos originarios, especialmente al segundo relato de la creaci\u00f3n, esto es, el yahvista. <\/li><li>Independientemente de una cierta diversidad de interpretaci\u00f3n, parece bastante claro que &#8220;la experiencia del cuerpo&#8221; como podemos deducir del texto arcaico del G\u00e9n 2, 23, y m\u00e1s a\u00fan del G\u00e9n 2, 25, indica un grado de &#8220;espiritualizaci\u00f3n&#8221; del hombre, diverso del que habla el mismo texto despu\u00e9s del pecado original (cf. G\u00e9n 3) y que nosotros conocemos por la experiencia del hombre &#8220;hist\u00f3rico&#8221;. Es una medida diversa de &#8220;espiritualizaci\u00f3n&#8221;, que comporta otra composici\u00f3n de las fuerzas interiores del hombre mismo, como otra relaci\u00f3n cuerpo-alma, otras proporciones internas entre la sensitividad, la espiritualidad, la afectividad, es decir, otro grado de sensibilidad interior hacia los dones del Esp\u00edritu Santo. Todo esto condiciona el estado de inocencia originaria del hombre y a la vez lo determina permiti\u00e9ndonos tambi\u00e9n comprender el relato del G\u00e9nesis. La teolog\u00eda y tambi\u00e9n el Magisterio de la Iglesia han dado una forma propia a estas verdades fundamentales [1]. <\/li><li>Al emprender el an\u00e1lisis del &#8220;principio&#8221; seg\u00fan la dimensi\u00f3n de la teolog\u00eda del cuerpo, lo hacemos bas\u00e1ndonos en las palabras de Cristo, con las que El mismo se refiri\u00f3 a ese &#8220;principio&#8221;. Cuando dijo: &#8220;\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo que al principio el Creador los hizo var\u00f3n y mujer?&#8221; (Mt 19, 4), nos mand\u00f3 y nos manda siempre retornar a la profundidad del misterio de la creaci\u00f3n. Y lo hacemos teniendo plena <br>\nconciencia del don de la inocencia originaria, propia del hombre antes del pecado original. Aunque <br>\nuna barrera insuperable nos aparte de lo que el hombre fue entonces como var\u00f3n y mujer, mediante<br>\nel don de la gracia unido al misterio de la creaci\u00f3n, y de lo que ambos fueron el uno para el otro,     <br>\ncomo don rec\u00edproco    , sin embargo, intentamos comprender ese estado de inocencia originaria en  <br>\nconexi\u00f3n con el estado &#8220;hist\u00f3rico&#8221; del hombre despu\u00e9s del pecado original: &#8220;status naturae lapsae simul et redemptae&#8221;. <br>\nPor medio de la categor\u00eda del &#8220;a posteriori hist\u00f3rico&#8221;, tratamos de llegar al sentido originario del cuerpo, y de captar el v\u00ednculo existente entre \u00e9l y la \u00edndole de la inocencia originaria en la &#8220;experiencia del cuerpo&#8221;, como se hace notar de manera tan significativa en el relato del libro del G\u00e9nesis. Llegamos a la conclusi\u00f3n de que es importante y esencial precisar este v\u00ednculo no s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la &#8220;prehistoria teol\u00f3gica&#8221; del hombre, donde la convivencia del var\u00f3n y de la mujer estaba casi completamente penetrada por la gracia de la inocencia originaria, sino tambi\u00e9n en su posibilidad de revelarnos las ra\u00edces permanentes del aspecto humano y sobre todo teol\u00f3gico del ethos del cuerpo. <\/li><li>El hombre entra en el mundo y casi en la trama \u00edntima de su porvenir y de su historia, con la conciencia del significado esponsalicio del propio cuerpo, de la propia masculinidad y feminidad. La inocencia originaria dice que ese significado est\u00e1 condicionado &#8220;\u00e9ticamente&#8221; y adem\u00e1s que, por su parte, constituye el porvenir del ethos humano. Esto es muy importante para la teolog\u00eda del cuerpo: es la raz\u00f3n por la que debemos construir esta teolog\u00eda &#8220;desde el principio&#8221;, siguiendo cuidadosamente las indicaciones de las palabras de Cristo. <br>\nEn el misterio de la creaci\u00f3n, el hombre y la mujer han sido &#8220;dados&#8221; por el Creador, de modo particular, el uno al otro, y esto no s\u00f3lo en la dimensi\u00f3n de la primera pareja humana y de la primera comuni\u00f3n de personas, sino en toda la perspectiva de la existencia del g\u00e9nero humano y de la familia humana. El hecho fundamental de esta existencia del hombre en cada una de las etapas de su historia es que Dios &#8220;los cre\u00f3 var\u00f3n y mujer&#8221;; efectivamente, siempre los crea de este modo y siempre son as\u00ed. La comprensi\u00f3n de los significados fundamentales, encerrados en el misterio mismo de la creaci\u00f3n, como el significado esponsalicio del cuerpo (y de los condicionamientos fundamentales de este significado) es importante e indispensable para conocer qui\u00e9n es el hombre y qui\u00e9n debe ser, y por lo tanto c\u00f3mo deber\u00eda plasmar la propia actividad. Es cosa esencial e importante para el porvenir del ethos humano. <\/li><li>El G\u00e9nesis 2, 24 constata que los dos, var\u00f3n y mujer, han sido creados para el matrimonio: &#8220;Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, y se unir\u00e1 a su mujer, y vendr\u00e1n a ser los dos una sola carne&#8221;. De este modo se abre una gran perspectiva creadora: que es precisamente la perspectiva de la existencia del hombre, que se renueva continuamente por medio de la &#8220;procreaci\u00f3n&#8221; (se podr\u00eda decir de la &#8220;autorreproducci\u00f3n&#8221;). Esta perspectiva est\u00e1 profundamente arraigada en la conciencia de la humanidad (cf. G\u00e9n 2, 23) y tambi\u00e9n en la conciencia particular del significado esponsalicio del cuerpo (cf. G\u00e9n 2, 25). El var\u00f3n y la mujer, antes de convertirse en marido y esposa (en concreto hablar\u00e1 de ello a continuaci\u00f3n el G\u00e9n 4, 1), surgen del misterio de la creaci\u00f3n ante todo como hermano y hermana en la misma humanidad. La comprensi\u00f3n del significado esponsalicio del cuerpo en su masculinidad y feminidad revela lo \u00edntimo de su libertad, que es libertad de don. De aqu\u00ed arranca esa comuni\u00f3n de personas, en la que ambos se encuentran y se dan rec\u00edprocamente en la <br>\nplenitud de su subjetividad.     As\u00ed ambos crecen como personas-sujetos, y crecen rec\u00edprocamente el <br>\nuno para el otro, incluso a trav\u00e9s de su cuerpo y a trav\u00e9s de esa &#8220;desnudez&#8221; libre de verg\u00fcenza.     En <br>\nesta comuni\u00f3n de personas est\u00e1 perfectamente asegurada toda la profundidad de la soledad originaria del hombre (del primero y de todos) y, al mismo tiempo, esta soledad viene a ser penetrada y ampliada de modo maravilloso por el don del &#8220;otro&#8221;. Si el hombre y la mujer dejan de ser rec\u00edprocamente don desinteresado, como lo eran el uno para el otro en el misterio de la creaci\u00f3n, entonces se dan cuenta de que &#8220;est\u00e1n desnudos&#8221; (cf. G\u00e9n 3). Y entonces nacer\u00e1 en sus corazones la verg\u00fcenza de esa desnudez, que no hab\u00edan sentido con el estado de inocencia originaria. <br>\nLa inocencia originaria manifiesta y a la vez constituye el ethos perfecto del don. <br>\nVolveremos todav\u00eda sobre este tema. <\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notas  <br>\n[1] Si quis non confitetur primum hominem Adam, cum mandatum Dei in paradiso fuisset trasgressus, statim sactitatem et justitiam, in qua constitutus fuerat, amisisse\u2026 anathema sit&#8221;. (Conc. Trident., sess V, can. 1, 2; DB 788, 789). <br>\n&#8220;Protoparentes in statu sanctitatis et justitiae constituti fuerunt. (\u2026) Status justitiae originalis protoparentibus collatus, erat gratuitus et vere supernaturalis. (\u2026) Protoparentes constituti sunt in statu naturae integrae, id est, immunes a concupiscentia, ignorantia, dolore et morte\u2026 singularique felicitate gaudebant. (\u2026) Dona integritatis protoparentibus collata, erant gratuita et praeternaturalia&#8221;. (A. Tanquerey, Synopsis Theologiae Dogmaticae, Parisiis 194324, pp. 534-549).  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descargar presentaci\u00f3n en PDF Teolog\u00eda del cuerpo Invocamos al Esp\u00edritu Santo: Esp\u00edritu Santo, ven cada d\u00eda a nuestros corazones. Ens\u00e9\u00f1anos y emp\u00fajanos a practicar nuestro amor conyugal seg\u00fan la voluntad del Padre. No lo buscamos por ego\u00edsmo, sino para alabarle y glorificarle, en las alegr\u00edas y en las penas, todos los d\u00edas de nuestra vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4339,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,41],"tags":[130],"class_list":["post-4338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vina-padres-madres-como-pareja","category-vina-padres-madres-como-pareja-union-esposos","tag-padres-y-madres"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4338"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4341,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4338\/revisions\/4341"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}