{"id":4737,"date":"2024-01-24T19:02:58","date_gmt":"2024-01-24T19:02:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/?p=4737"},"modified":"2024-01-24T22:35:14","modified_gmt":"2024-01-24T22:35:14","slug":"carta-enciclica-deus-caritas-est","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/2024\/01\/24\/carta-enciclica-deus-caritas-est\/","title":{"rendered":"Carta Enc\u00edclica &#8211; DEUS CARITAS EST &#8211; SOBRE EL AMOR CRISTIANO &#8211; Benedicto XVI"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <br>\u00c9ste es un pr\u00f3logo de la primera enc\u00edclica del PAPA BENEDICTO XVI &#8220;DEUS C\u00c1RITAS EST&#8221; de la cual queremos ir ofreciendo videos para su conocimiento y aprovechamiento de estas magn\u00edficas ense\u00f1anzas en la vida de los fieles de la Santa Madre Iglesia.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"> <br>DEUS CARITAS EST <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">CARTA ENC\u00cdCLICA<span style=\"background-color: rgb(232, 234, 235);\"><b><i> <\/i><\/b><\/span><em><strong>DEUS CARITAS EST<\/strong><\/em>DEL SUMO PONT\u00cdFICE<strong> BENEDICTO XVI <\/strong>A LOS OBISPOS, A LOS PRESB\u00cdTEROS Y DI\u00c1CONOS, A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A TODOS LOS FIELES LAICOS  <strong>SOBRE EL AMOR <\/strong><br><strong>CRISTIANO<\/strong> <br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carta-enciclica-deis.jpg\" alt=\"Deus Caritas Est Benedicto XVI\" class=\"wp-image-4764\" width=\"295\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carta-enciclica-deis.jpg 720w, https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carta-enciclica-deis-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contemplemos finalmente a los Santos, a quienes han ejercido de modo ejemplar la caridad. Pienso particularmente en Mart\u00edn de Tours (\u2020 397), que primero fue soldado y despu\u00e9s monje y obispo: casi como un icono, muestra el valor insustituible del testimonio individual de la caridad. A las puertas de Amiens comparti\u00f3 su manto con un pobre; durante la noche, Jes\u00fas mismo se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os revestido de aquel manto, confirmando la perenne validez de las palabras del Evangelio: \u00ab Estuve desnudo y me vestisteis\u2026 Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis \u00bb (Mt 25, 36. 40)[36]. Pero \u00a1cu\u00e1ntos testimonios m\u00e1s de caridad pueden citarse en la historia de la Iglesia! Particularmente todo el movimiento mon\u00e1stico, desde sus comienzos con san Antonio Abad (\u2020 356), muestra un servicio ingente de caridad hacia el pr\u00f3jimo. Al confrontarse \u00ab cara a cara \u00bb con ese Dios que es Amor, el monje percibe la exigencia apremiante de transformar toda su vida en un servicio al pr\u00f3jimo, adem\u00e1s de servir a Dios. As\u00ed se explican las grandes estructuras de acogida, hospitalidad y asistencia surgidas junto a los monasterios. Se explican tambi\u00e9n las innumerables iniciativas de promoci\u00f3n humana y de formaci\u00f3n cristiana destinadas especialmente a los m\u00e1s pobres de las que se han hecho cargo las \u00d3rdenes mon\u00e1sticas y Mendicantes primero, y despu\u00e9s los diversos Institutos religiosos masculinos y femeninos a lo largo de toda la historia de la Iglesia. Figuras de Santos como Francisco de As\u00eds, Ignacio de Loyola, Juan de Dios, Camilo de Lelis, Vicente de Pa\u00fal, Luisa de Marillac, Jos\u00e9 B. Cottolengo, Juan Bosco, Luis Orione, Teresa de Calcuta \u2014por citar s\u00f3lo algunos nombres\u2014 siguen siendo modelos insignes de caridad social para todos los hombres de buena voluntad. Los Santos son los verdaderos portadores de luz en la historia, porque son hombres y mujeres de fe, esperanza y amor. 27 <br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">41. Entre los Santos, sobresale Mar\u00eda, Madre del Se\u00f1or y espejo de toda santidad. El Evangelio de Lucas la muestra atareada en un servicio de caridad a su prima Isabel, con la cual permaneci\u00f3 \u00ab unos tres meses \u00bb (1, 56) para atenderla durante el embarazo. \u00ab Magnificat anima mea Dominum \u00bb, dice con ocasi\u00f3n de esta visita \u2014\u00ab proclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or \u00bb\u2014 (Lc 1, 46), y con ello expresa todo el programa de su vida: no ponerse a s\u00ed misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oraci\u00f3n como en el servicio al pr\u00f3jimo; s\u00f3lo entonces el mundo se hace bueno. Mar\u00eda es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a s\u00ed misma. Ella es humilde: no quiere ser sino la sierva del Se\u00f1or (cf. Lc 1, 38. 48). Sabe que contribuye a la salvaci\u00f3n del mundo, no con una obra suya, sino s\u00f3lo poni\u00e9ndose plenamente a disposici\u00f3n de la iniciativa de Dios. Es una mujer de esperanza: s\u00f3lo porque cree en las promesas de Dios y espera la salvaci\u00f3n de Israel, el \u00e1ngel puede presentarse a ella y llamarla al servicio total de estas promesas. Es una mujer de fe: \u00ab \u00a1Dichosa t\u00fa, que has cre\u00eddo! \u00bb, le dice Isabel (Lc 1, 45). El Magn\u00edficat \u2014un retrato de su alma, por decirlo as\u00ed\u2014 est\u00e1 completamente tejido por los hilos tomados de la Sagrada Escritura, de la Palabra de Dios. As\u00ed se pone de relieve que la Palabra de Dios es verdaderamente su propia casa, de la cual sale y entra con toda naturalidad. Habla y piensa con la Palabra de Dios; la Palabra de Dios se convierte en palabra suya, y su palabra nace de la Palabra de Dios. As\u00ed se pone de manifiesto, adem\u00e1s, que sus pensamientos est\u00e1n en sinton\u00eda con el pensamiento de Dios, que su querer es un querer con Dios. Al estar \u00edntimamente penetrada por la Palabra de Dios, puede convertirse en madre de la Palabra encarnada. Mar\u00eda es, en fin, una mujer que ama. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser de otro modo? Como creyente, que en la fe piensa con el pensamiento de Dios y quiere con la voluntad de Dios, no puede ser m\u00e1s que una mujer que ama. Lo intuimos en sus gestos silenciosos que nos narran los relatos evang\u00e9licos de la infancia. Lo vemos en la delicadeza con la que en Can\u00e1 se percata de la necesidad en la que se encuentran los esposos, y lo hace presente a Jes\u00fas. Lo vemos en la humildad con que acepta ser como olvidada en el per\u00edodo de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, sabiendo que el Hijo tiene que fundar ahora una nueva familia y que la hora de la Madre llegar\u00e1 solamente en el momento de la cruz, que ser\u00e1 la verdadera hora de Jes\u00fas (cf. Jn 2, 4; 13, 1). Entonces, cuando los disc\u00edpulos hayan huido, ella permanecer\u00e1 al pie de la cruz (cf. Jn 19, 25-27); m\u00e1s tarde, en el momento de Pentecost\u00e9s, ser\u00e1n ellos los que se agrupen en torno a ella en espera del Esp\u00edritu Santo (cf. Hch 1, 14). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>42. La vida de los Santos no comprende s\u00f3lo su biograf\u00eda terrena, sino tambi\u00e9n su vida y actuaci\u00f3n en Dios despu\u00e9s de la muerte. En los Santos es evidente que, quien va hacia Dios, no se aleja de los hombres, sino que se hace realmente cercano a ellos. En nadie lo vemos mejor que en Mar\u00eda. La palabra del Crucificado al disc\u00edpulo \u2014a Juan y, por medio de \u00e9l, a todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: \u00ab Ah\u00ed tienes a tu madre \u00bb (Jn 19, 27)\u2014 se hace de nuevo verdadera en cada generaci\u00f3n. Mar\u00eda se ha convertido efectivamente en Madre de todos los creyentes. A su bondad materna, as\u00ed como a su pureza y belleza virginal, se dirigen los hombres de todos los tiempos y de todas las partes del mundo en sus necesidades y esperanzas, en sus alegr\u00edas y contratiempos, en su soledad y en su convivencia. Y siempre experimentan el don de su bondad; experimentan el amor inagotable que derrama desde lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n. Los 28 testimonios de gratitud, que le manifiestan en todos los continentes y en todas las culturas, son el reconocimiento de aquel amor puro que no se busca a s\u00ed mismo, sino que sencillamente quiere el bien. La devoci\u00f3n de los fieles muestra al mismo tiempo la intuici\u00f3n infalible de c\u00f3mo es posible este amor: se alcanza merced a la uni\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con Dios, en virtud de la cual se est\u00e1 embargado totalmente de \u00c9l, una condici\u00f3n que permite a quien ha bebido en el manantial del amor de Dios convertirse a s\u00ed mismo en un manantial \u00ab del que manar\u00e1n torrentes de agua viva \u00bb (Jn 7, 38). Mar\u00eda, la Virgen, la Madre, nos ense\u00f1a qu\u00e9 es el amor y d\u00f3nde tiene su origen, su fuerza siempre nueva. A ella confiamos la Iglesia, su misi\u00f3n al servicio del amor: <br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santa Mar\u00eda, Madre de Dios,<br>\nt\u00fa has dado al mundo la verdadera luz,<br>\nJes\u00fas, tu Hijo, el Hijo de Dios.<br>\nTe has entregado por completo<br>\na la llamada de Dios<br>\ny te has convertido as\u00ed en fuente<br>\nde la bondad que mana de \u00c9l.<br>\nMu\u00e9stranos a Jes\u00fas. Gu\u00edanos hacia \u00c9l.<br>\nEns\u00e9\u00f1anos a conocerlo y amarlo,<br>\npara que tambi\u00e9n nosotros<br>\npodamos llegar a ser capaces<br>\nde un verdadero amor<br>\ny ser fuentes de agua viva<br>\nen medio de un mundo sediento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Dado en Roma, junto a San Pedro, 25 de diciembre, solemnidad de la Natividad del Se\u00f1or, del a\u00f1o 2005, primero de mi Pontificado.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong> BENEDICTO XVI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br> Para acceder al texto completo de DEUS CARITAS EST puede acceder desde aqu\u00ed: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html (opens in a new tab)\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\" target=\"_blank\">https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9ste es un pr\u00f3logo de la primera enc\u00edclica del PAPA BENEDICTO XVI &#8220;DEUS C\u00c1RITAS EST&#8221; de la cual queremos ir ofreciendo videos para su conocimiento y aprovechamiento de estas magn\u00edficas ense\u00f1anzas en la vida de los fieles de la Santa Madre Iglesia.&nbsp; DEUS CARITAS EST CARTA ENC\u00cdCLICA DEUS CARITAS ESTDEL SUMO PONT\u00cdFICE BENEDICTO XVI A [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4764,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[152],"class_list":["post-4737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vina-educacion-para-la-fe-farito-de-luz","tag-farito-de-luz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4737"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4804,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4737\/revisions\/4804"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}