{"id":5586,"date":"2024-02-22T05:00:08","date_gmt":"2024-02-22T05:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/?p=5586"},"modified":"2024-02-19T17:38:10","modified_gmt":"2024-02-19T17:38:10","slug":"santa-margarita-de-cortona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/2024\/02\/22\/santa-margarita-de-cortona\/","title":{"rendered":"SANTA MARGARITA de  Cortona, Penitente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El santo de hoy jueves 22 de febrero de 2024 | SANTA MARGARITA de Cortona<br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5590\" srcset=\"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1-48x27.jpg 48w, https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Santa-Margarita-de-Cotona-1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <br>En Cortona, de la Toscana, santa Margarita, que, profundamente conmovida por la muerte de su amante, borr\u00f3 los pecados de su juventud con una salut\u00edfera penitencia, ya que, recibida en la Tercera Orden Regular de San Francisco, se entreg\u00f3 a la contemplaci\u00f3n de Dios y fue favorecida con especiales carismas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ant\u00edfona del \u00abBenedictus\u00bb en el oficio de Santa Margarita de Cortona, la llama \u00abla Magdalena de la Orden Ser\u00e1fica\u00bb. En uno de sus coloquios con la santa, el Se\u00f1or le dijo: \u00abT\u00fa eres la tercera lumbrera que he dado a la orden de mi amado Francisco. \u00c9l fue la primera, entre los frailes; Clara fue la segunda, entre las religiosas; t\u00fa ser\u00e1s la tercera para dar ejemplo de penitencia\u00bb. Margarita era hija de un modesto agricultor de Laviano de Toscana. Tuvo la desgracia de perder a su madre a los siete a\u00f1os de edad. La segunda esposa de su padre (con quien \u00e9ste se cas\u00f3 a los dos a\u00f1os de viudo) era una mujer dominadora que no soportaba la vivacidad y travesuras de su hijastra. Nada tiene de extra\u00f1o que Margarita, que era hermosa y necesitaba sentirse amada, haya cedido con facilidad a las proposiciones de un joven caballero que la invit\u00f3 a huir con \u00e9l a su castillo, enga\u00f1\u00e1ndola con el se\u00f1uelo de un porvenir de lujo y de amor. El joven le prometi\u00f3 casarse con ella, pero no cumpli\u00f3 su palabra, y Margarita fue su amante durante nueve a\u00f1os, con gran esc\u00e1ndalo de la poblaci\u00f3n, especialmente cuando la joven se paseaba por las calles de Montepulciano en un soberbio caballo, vestida como una princesa. Sin embargo, Margarita no parece haber sido nunca la mujer abandonada a todos los vicios, como se describi\u00f3 a s\u00ed misma m\u00e1s tarde. Fue fiel a su amante, de quien tuvo un hijo y a quien exhort\u00f3 frecuentemente a legitimar su uni\u00f3n. A pesar de su aparente ligereza, Margarita se dol\u00eda algunas veces de la vida de pecado que llevaba. Un d\u00eda, su amante sali\u00f3 a visitar una de sus posesiones y no regres\u00f3. Margarita le esper\u00f3 angustiada toda la noche y al d\u00eda siguiente, el perro que acompa\u00f1aba al caballero volvi\u00f3 solo. Margarita se ech\u00f3 una capa sobre los hombros y sigui\u00f3 al perro a trav\u00e9s del bosque, hasta el pie de una encina; all\u00ed comenz\u00f3 a escarbar el animal y Margarita descubri\u00f3, horrorizada, el cuerpo mutilado de su amante, que hab\u00eda sido asesinado, arrojado en un pozo y recubierto con hojas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ver en esto el dedo de Dios, Margarita se arrepinti\u00f3 de su vida de pecado. Despu\u00e9s de haber devuelto a los parientes de su amante todas las posesiones (excepto unos cuantos objetos de adorno, que vendi\u00f3 para repartir el producto entre los pobres), abandon\u00f3 Montepulciano, vestida con una t\u00fanica de penitencia y llevando de la mano a su hijito. As\u00ed se present\u00f3 en su hogar a pedir perd\u00f3n; pero su padre, mal aconsejado por su esposa, se neg\u00f3 a admitirla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Margarita se hallaba al borde de la desesperaci\u00f3n, cuando tuvo la inspiraci\u00f3n de ir a pedir ayuda a los Frailes Menores de Cortona, de cuya bondad con los pecadores hab\u00eda o\u00eddo hablar. Al llegar a Cortona no sab\u00eda a d\u00f3nde dirigirse; su triste aspecto llam\u00f3 la atenci\u00f3n de dos damas, Marinana y Raneria, quienes le preguntaron si pod\u00edan ayudarla. La santa les cont\u00f3 su historia y les explic\u00f3 por qu\u00e9 hab\u00eda ido a Cortona. Las dos damas la condujeron con su hijo a su propia casa y, despu\u00e9s la pusieron en contacto con los franciscanos, quienes la acogieron, y se convirtieron en sus padres en Cristo. Margarita tuvo que luchar durante tres a\u00f1os contra la tentaci\u00f3n, pues su cuerpo no estaba todav\u00eda sometido al esp\u00edritu. En esta lucha le ayudaron mucho dos franciscanos: Juan de Castiglione y Giunta Bevegnati. Este \u00faltimo era su confesor ordinario y m\u00e1s tarde escribi\u00f3 la \u00ableyenda\u00bb de la santa. Los dos frailes la dirigieron sabiamente en sus per\u00edodos de entusiasmo y decaimiento, seren\u00e1ndola en los unos y anim\u00e1ndola en los otros. En los primeros tiempos de su conversi\u00f3n, Margarita fue un domingo a misa a Laviano, su ciudad natal, llevando una cuerda atada al cuello y pidi\u00f3 p\u00fablicamente perd\u00f3n por el esc\u00e1ndalo que hab\u00eda dado. Quiso tambi\u00e9n atravesar las calles de Montepulciano con aquel signo de penitencia, pero fray Giunta se lo prohibi\u00f3 dici\u00e9ndole que eso no conven\u00eda a una mujer y que ser\u00eda para ella una ocasi\u00f3n de orgullo espiritual. Sin embargo, le permiti\u00f3 m\u00e1s tarde ir un domingo a pedir perd\u00f3n de sus pecados. Fray Giunta le prohibi\u00f3 igualmente que se mutilase el rostro, como ten\u00eda intenci\u00f3n de hacerlo, y moder\u00f3 las excesivas austeridades de la santa. \u00abPadre -le dijo Margarita en cierta ocasi\u00f3n-, no me pid\u00e1is que pacte con mi cuerpo, porque es imposible. Mi cuerpo y yo estaremos en constante lucha hasta el d\u00eda de mi muerte\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Margarita hab\u00eda empezado a ganarse la vida, sirviendo en casa de las damas de la ciudad; pero pronto renunci\u00f3 a ello para consagrarse a la oraci\u00f3n y al cuidado de los pobres. Abandonando la casa de las damas que la hab\u00edan albergado, se fue a vivir en una casucha de un barrio apartado, donde se sosten\u00eda con las limosnas de las gentes del lugar. Cuando recib\u00eda alg\u00fan platillo bueno, lo daba a los pobres; para s\u00ed y para su hijo no guardaba sino los restos. Esta aparente falta de ternura con su hijo en una mujer que era tan bondadosa con los dem\u00e1s, puede parecer extra\u00f1a, pero probablemente constitu\u00eda una nueva manera de mortificarse a s\u00ed misma. A los tres a\u00f1os de esta vida, las tentaciones se retiraron y la santa alcanz\u00f3 un nivel m\u00e1s alto de espiritualidad cuando empez\u00f3 a comprender, por propia experiencia, el amor que Cristo profesaba a su alma. Margarita hab\u00eda pedido la admisi\u00f3n en la Tercera Orden de San Francisco; convencidos finalmente de la sinceridad de su conversi\u00f3n, los frailes le permitieron tomar el velo. Poco despu\u00e9s, el hijo de Margarita fue a estudiar a la escuela de Arezzo, en la que permaneci\u00f3 hasta su ingreso en la orden franciscana. Desde el momento en que perteneci\u00f3 a la orden, Margarita empez\u00f3 a progresar r\u00e1pidamente en la oraci\u00f3n y lleg\u00f3 a una comuni\u00f3n muy \u00edntima con Jesucristo. Los \u00e9xtasis abundaban y el Salvador se convirti\u00f3 en el tema dominante de su vida. Fray Giunta nos ha conservado algunos de los coloquios de la santa con el Se\u00f1or, as\u00ed como la descripci\u00f3n de algunas de sus visiones; pero hace notar que la santa ten\u00eda repugnancia a hablar de ello aun con su confesor y que s\u00f3lo lo hac\u00eda cuando Dios le ordenaba hacerlo o cuando tem\u00eda ser v\u00edctima de una ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todas las comunicaciones celestiales que recibi\u00f3 Margarita se refer\u00edan a ella. En una ocasi\u00f3n recibi\u00f3 la orden de exhortar al obispo Guillermo de Arezzo a la enmienda y a que dejase de hacer la guerra a la di\u00f3cesis de Cortona. El obispo, que era turbulento y mundano, se sinti\u00f3 sin embargo impresionado por el aviso de la santa e hizo las paces con Cortona poco despu\u00e9s. Las gentes atribuyeron este hecho a la mediaci\u00f3n de Margarita. En 1289, Margarita intent\u00f3 de nuevo evitar la guerra entre el obispo y los g\u00fcelfos, pero en esa ocasi\u00f3n no tuvo \u00e9xito. Guillermo de Arezzo muri\u00f3 diez a\u00f1os despu\u00e9s de la batalla. Sin embargo, antes de su muerte, el obispo hab\u00eda hecho un gran beneficio a Margarita y a la ciudad de Cortona, pues en 1286 hab\u00eda concedido a la santa el permiso escrito de organizar en forma permanente la ayuda a los enfermos y a los pobres. Seg\u00fan parece, Margarita les asist\u00eda al principio en su propia casucha; pero m\u00e1s tarde se le unieron algunas mujeres, una de las cuales, llamada Diabela, le regal\u00f3 una casa para que la convirtiese en hospital. Margarita se gan\u00f3 el apoyo del principal ciudadano de Cortona, Uguccio Casali, y \u00e9ste persuadi\u00f3 al Concejo de la ciudad para que ayudase a la santa a construir el hospital de Santa Mar\u00eda de la Misericordia. Las enfermeras eran terciarias franciscanas, formadas por Margarita en una congregaci\u00f3n con estatutos especiales; el pueblo las llamaba las \u00abpoverellas\u00bb. Margarita fund\u00f3 adem\u00e1s la cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora de la Misericordia, que ten\u00eda por fin sostener al hospital y buscar y asistir a los enfermos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con los a\u00f1os, Margarita iba entreg\u00e1ndose cada vez m\u00e1s a la penitencia. Pasaba casi toda la noche en oraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n; dorm\u00eda en el suelo; se alimentaba con un poco de pan y verduras, y no beb\u00eda m\u00e1s que agua; vest\u00eda una camisa de cerdas y, se suministraba sangrientas disciplinas por sus propios pecados y por los ajenos. A pesar de las extraordinarias gracias que Dios le concedi\u00f3, tuvo que soportar tremendas pruebas durante su vida. Una de ellas lleg\u00f3 inesperadamente, ocho a\u00f1os antes de la muerte de la santa. Desde el principio, hab\u00eda habido en Cortona algunas personas que dudaban de las sinceridad de Margarita y todas las muestras de fervor de la santa no hab\u00edan bastado para convencerlas. Esas mismas personas empezaron a difundir calumnias sobre sus relaciones con los franciscanos, especialmente con fray Giunta y consiguieron despertar tales sospechas en el pueblo, que la veneraci\u00f3n que \u00e9ste profesaba a Margarita se convirti\u00f3 en desprecio, como si se tratase de una mujer loca e hip\u00f3crita. Los mismos frailes se dejaron influenciar por las calumnias; se prohibi\u00f3 a fray Giunta que visitase a la santa y, en 1289, fue enviado por sus superiores a Siena. Los franciscanos hab\u00edan interpretado mal el hecho de que la santa, tratando de vivir m\u00e1s retirada por orden divina, se hubiese cambiado el a\u00f1o anterior a una casucha m\u00e1s alejada del convento. Seg\u00fan cuenta fray Giunta, sus hermanos, viendo que la salud de Margarita iba de mal en peor, hab\u00edan temido que no les fuesen confiadas las reliquias de la santa, despu\u00e9s de su muerte. Margarita soport\u00f3 con serenidad y mansedumbre todas estas pruebas y se consagr\u00f3, con mayor intensidad que nunca, a la oraci\u00f3n. De este modo la conduc\u00eda Dios hacia la perfecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alg\u00fan tiempo antes de la muerte de la santa, el Se\u00f1or le dijo: \u00abEs preciso que demuestres que te has convertido realmente&#8230; Las gracias que he derramado sobre ti no son para ti sola\u00bb. Obediente a la voz de Dios, Margarita se dedic\u00f3, con todas sus fuerzas, a atacar el vicio y a convertir a los pecadores y tuvo gran \u00e9xito en esta tarea. Los tibios volv\u00edan a frecuentar los sacramentos, los pecadores hac\u00edan penitencia y las querellas entre cristianos desaparec\u00edan. Fray Giunta cuenta que la fama de las conversiones se extendi\u00f3 muy pronto y que los pecadores endurecidos acud\u00edan a Cortona a o\u00edr las exhortaciones de la santa, no s\u00f3lo en todos los rincones de Italia, sino a\u00fan en Francia y Espa\u00f1a. La intercesi\u00f3n de la santa obr\u00f3 tambi\u00e9n numerosas curaciones, y el pueblo de Cortona, que hab\u00eda olvidado ya sus antiguas sospechas, acud\u00eda a la santa en todas sus dificultades. Por fin, las fuerzas de Margarita comenzaron a debilitarse r\u00e1pidamente y Dios le revel\u00f3 la fecha y la hora de su muerte. Recibi\u00f3 los \u00faltimos sacramentos de manos de fray Giunta y muri\u00f3 a los cincuenta a\u00f1os de edad, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de penitencia. Fue aclamada como santa el d\u00eda mismo de su muerte y en ese a\u00f1o, los ciudadanos de Cortona empezaron a construir una iglesia en su honor. Aunque no fue formalmente canonizada sino hasta 1728, la di\u00f3cesis de Cortona y la Orden Ser\u00e1fica hab\u00edan obtenido, desde dos siglos antes, el permiso de celebrar su fiesta. Lo \u00fanico que queda de la iglesia original, construida por Nicol\u00e1s y Juan Pisano, es una ventana. En la iglesia actual, de estilo muy pobre, se halla el cuerpo de Margarita, bajo el altar mayor, y una estatua de la santa con su perro, que se debe a la mano de Juan Pisano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El santo de hoy jueves 22 de febrero de 2024 | SANTA MARGARITA de Cortona En Cortona, de la Toscana, santa Margarita, que, profundamente conmovida por la muerte de su amante, borr\u00f3 los pecados de su juventud con una salut\u00edfera penitencia, ya que, recibida en la Tercera Orden Regular de San Francisco, se entreg\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5590,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[93],"class_list":["post-5586","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vina-pastoral-santo-del-dia","tag-santos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5586"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5586\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5591,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5586\/revisions\/5591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cooperadoresdedios.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}