Consagración Adulto a Nuestra Señora de la Candelaria

De parte de Cooperadores de Dios te saludamos con gran amor y alegría!!!! Qué hermoso es poder compartir contigo este proceso de consagración a Jesús por María. te dejamos unas indicaciones generales:
- Es necesario comenzar la preparación para la consagración, el día 31 de diciembre de 2023.
- En esta página encontrarás paso a paso lo necesario para la consagración.
- Este es un proceso muy importante para tu vida y la decisión que has tomado de realizarlo es su respuesta a un llamado directo de Nuestra Madre María Santísima y un signo del gran amor de Dios.
- Cada día se compone de una meditación y unas Oraciones que siempre se deben rezar.
- Tanto las meditaciones como oraciones van en texto y video.
- Para que este camino sea más maravilloso es necesario que busques la confesión inicial y a antes del día 33 y nos deje de recibir a Jesús todos los domingos en la Santa Misa, si aún te es posible o de vivir la Santa Misa virtual si por las circunstancias es imposible asistir presencialmente.
- Nuestra preparación TERMINA CON EL ACTO DE CONSAGRACIÓN el cual se llevará a cabo el 2 de febrero de 2024, día de la Virgen de la Candelaria. La consagración deberá realizarse de preferencia en una Santa Misa presencial o bien si te es imposible en una Santa Misa virtual que estaremos compartiendo. Es bueno ir consiguiendo una Medalla de la Virgen de Candelaria o si es imposible, de cualquier advocación Mariana, que se debe llevar a bendecir antes o de preferencia el día de la consagración, para que ese día, luego de recitar la fórmula de la consagración que se te enviará, se la coloques como una Insignia que quedará como recuerdo, testimonio y protección.
Cualquier duda, puede escribir a cualquiera de los administradores al correo: cooperadoresdedios@gmail.com
Estamos a tu servicio. De parte de Cooperadores de Dios te saludamos con gran amor y alegría!!!!
Oraciones y lecturas diarias
Primera Parte
Estos DOCE DÍAS PRELIMINARES son para el VACIADO DEL ESPÍRITU DEL MUNDO:
Examina tu conciencia, reza, practica la renuncia a tu propia voluntad; mortificación, pureza de corazón. Esta
pureza es la condición indispensable para contemplar a Dios en el cielo, verle en la tierra y conocerle a la luz de la fe.
La primera parte de la preparación se deberá emplear en vaciarse del espíritu del mundo, que es contrario al espíritu de Jesucristo. El espíritu del mundo consiste, en esencia, en la negación del dominio supremo de Dios, Negación que se manifiesta en la práctica del pecado y la desobediencia; por tanto, es totalmente opuesto al espíritu de Jesucristo, que es también el de María.
Esto se manifiesta por la concupiscencia de la carne, por la concupiscencia de los ojos y por el orgullo como norma de vida, así como por la desobediencia a las leyes de Dios y el abuso de las cosas creadas. Sus obras son el pecado en todas sus formas; en consecuencia, todo aquello por lo cual el demonio nos lleva al pecado; obras que conducen al error y oscuridad de la mente, y seducción y corrupción de la voluntad. Sus pompas son el esplendor y las artimañas empleadas por el demonio para hacer que el pecado sea deleitoso en las personas, sitios y cosas.
Día 1
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 2
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 3
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 4
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 5
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 6
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 7
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 8
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 9
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 10
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 11
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Día 12
+ VENI CREATOR SPIRITUS
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Segunda Parte
Tema: CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO
Las oraciones, exámenes, reflexiones, actos de renuncia de nuestra propia voluntad, de arrepentimiento por nuestros pecados, de desprecio propio, realizado todo a los pies de María, ya que por Ella esperamos la luz para conocernos a nosotros mismos. Junto a Ella, podremos medir el abismo de nuestras miserias sin desesperar. Debemos emplear todas nuestras acciones piadosas en pedir un conocimiento propio y el arrepentimiento de nuestros pecados: y debemos hacer esto con espíritu de piedad. Durante este período, consideraremos tanto la oposición que existe entre el espíritu de Jesús y el nuestro, como el miserable y humillante estado en que nos han reducido los pecados. Además, siendo la verdadera devoción una manera fácil, corta, segura y perfecta para llegar a esa unión con Nuestro Señor, que es la perfección a la imitación de Cristo. Entraremos decididamente por este camino, firmemente convencidos de nuestra miseria e incapacidad. Pero, ¿cómo conseguir esto sin el conocimiento de sí mismo?
Día 13
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 14
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 15
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 16
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 17
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 18
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Día 19
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
+ AVE MARIS STELLA
Tercera Parte
Tema: CONOCIMIENTO DE MARÍA
Los actos de amor, afectos piadosos hacia la Santísima Virgen, imitación de sus virtudes, especialmente su humildad profunda, su fe viva, su
obediencia ciega, su continua oración mental, su mortificación en todas las cosas, su pureza incomparable, su caridad ardiente, su paciencia
heroica, su dulzura angelical y su sabiduría divina: «siendo esto» como dice San Luis María Grignion de Montfort, «las diez virtudes principales de la Santísima Virgen».
Tenemos que unirnos a Jesús por María, ésta es la característica de nuestra devoción; por tanto, San Luis María Grignion de Montfort nos pide
que nos empleemos a fondo para adquirir un conocimiento de la Santísima Virgen. María es nuestra soberana y nuestra medianera, nuestra Madre y nuestra Señora. Esforcémonos, pues, en conocer los efectos de esta realeza, de esta mediación, y de esta maternidad, así como las grandezas y prerrogativas que son los fundamentos o consecuencias de ello. Nuestra Santísima Madre también es perfecta -un molde en donde podemos ser moldeados para poder hacer nuestras sus intenciones y disposiciones. Esto no lo conseguiremos sin estudiar la vida interior de María, o sea, sus virtudes, sus sentimientos, sus
acciones, su participación en los misterios de Jesucristo y su unión con Él.
Día 20
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 21
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 22
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
Día 23
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 24
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 25
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 26
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 27
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 28
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 29
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 30
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 31
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 32
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
Día 33
+ LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
+ AVE MARIS STELLA
+ LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
+ ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
+ REZAD EL SANTO ROSARIO
ORACIONES DEL DÍA 1 AL 12
VENI CREATOR SPIRITUS
AVE MARIS STELLA
LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. íd.
Dios Espíritu Santo. íd.
Trinidad Santa un solo Dios. íd.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. íd.
Santa Virgen de las vírgenes. íd.
Madre de Cristo. íd.
Madre de la Iglesia. íd.
Madre de la divina gracia. íd.
Madre purísima. íd.
Madre castísima. íd.
Madre inviolada. íd.
Madre virgen. íd.
Madre inmaculada. íd.
Madre amable. íd.
Madre admirable. íd.
Madre del buen consejo. íd.
Madre del Creador. íd.
Madre del Salvador. íd.
Virgen prudentísima. íd.
Virgen digna de veneración. íd.
Virgen digna de alabanza. íd.
Virgen poderosa. íd.
Virgen clemente. íd.
Virgen fiel. íd.
Esclava del Señor. íd.
Espejo de justicia. íd.
Trono de sabiduría. íd.
Causa de nuestra alegría. íd.
Vaso espiritual. íd.
Vaso honorable. íd.
Vaso insigne de devoción. íd.
Rosa mística. íd.
Torre de David. íd.
Torre de marfil. íd.
Casa de oro. íd.
Arca de la alianza. íd.
Puerta del cielo. íd.
Estrella de la mañana. íd.
Salud de los enfermos. íd.
Refugio de los pecadores. íd.
Consoladora de los afligidos. íd.
Auxilio de los cristianos. íd.
Reina de los ángeles. íd.
Reina de los patriarcas. íd.
Reina de los profetas. íd.
Reina de los apóstoles. íd.
Reina de los mártires. íd.
Reina de los confesores. íd.
Reina de las vírgenes. íd.
Reina de todos los santos. íd.
Reina concebida sin mancha original. íd.
Reina asunta a los cielos. íd.
Reina del Santísimo Rosario. íd.
Reina de la familia. íd.
Reina de la paz. Ruega por nosotros.
Reina de los esclavos de amor íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el
pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que nos hagamos dignos de las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo.
ORACIONES DEL DÍA 13 AL 19
LETANIAS DEL ESPIRITU SANTO
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Trinidad Santa, un solo Dios, íd.
Espíritu que procede del Padre y del Hijo,
ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo
de la creación planeando
sobre las aguas las fecundaste íd.
Espíritu por inspiración del cual
Han hablado los profetas. íd.
Espíritu cuya unción nos enseña
todas las cosas. íd.
Espíritu que das testimonio de Cristo. íd.
Espíritu de verdad que nos instruyes
sobre todas las cosas. íd.
Espíritu que sobreviene a María. íd.
Espíritu del Señor que llena todo el orbe. íd.
Espíritu de Dios que habita en nosotros. íd.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento. íd.
Espíritu de consejo y de fortaleza. íd.
Espíritu de ciencia y de piedad. íd.
Espíritu de temor del Señor. íd.
Espíritu de gracia y de misericordia. íd.
Espíritu de fuerza, de dilección y de sobriedad íd.
Espíritu de fe, de esperanza, de amor y de paz. íd.
Espíritu de humildad y de castidad. íd.
Espíritu de benignidad y de mansedumbre. íd.
Espíritu de multiforme gracia. íd.
Espíritu que escrutas los secretos de Dios. íd.
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos
inenarrables. íd.
Espíritu que descendiste sobre Cristo
en forma de paloma. íd.
Espíritu en el cual renacemos. íd.
Espíritu por el cual se difunde la caridad
en nuestros corazones. íd.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios. íd.
Espíritu que en lenguas de fuego
sobre los apóstoles apareciste. íd.
Espíritu con el cual fueron los apóstoles
henchidos. ilumínanos y santifícanos.
Espíritu que distribuyes tus dones
a cada uno como quieres. íd.
Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado. íd.
De tentaciones e insidias del demonio. íd.
De la presunción y desesperación. íd.
De la resistencia a la verdad conocida íd.
De la obstinación y de la impenitencia. íd.
De la impureza de la mente y del cuerpo. íd.
Del espíritu de fornicación. íd.
De todo espíritu del mal. íd.
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo.
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán.
Por tu advenimiento sobre los discípulos.
Te rogamos óyenos.
En el día del juicio, nosotros pecadores. íd.
Para que así como vivimos del Espíritu,
obremos también por Él. íd.
Para que recordando que somos templo
del Espíritu Santo, no lo profanemos. íd.
Para que viviendo según el Espíritu,
no cumplamos los deseos de la carne. íd.
A fin de que por el Espíritu
mortifiquemos las obras de la carne. íd.
Para que no te contristemos a Ti,
Espíritu Santo de Dios. íd.
Para que seamos solícitos en guardar
la unidad del Espíritu
en el vínculo de la paz. íd.
Para que no creamos a todo espíritu. íd.
Para que probemos a los espíritus
si son de Dios. íd.
Para que te dignes renovar en nosotros
el espíritu de rectitud. íd.
Para que nos confirmes
por tu Espíritu soberano. íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Oración:
Asístanos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu
Santo, que purifique clemente nuestros corazones, y nos
preserve de todo mal. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo
Nuestro Señor. Amen.
LETANIAS DE NUESTRA SEÑORA
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. íd.
Dios Espíritu Santo. íd.
Trinidad Santa un solo Dios. íd.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. íd.
Santa Virgen de las vírgenes. íd.
Madre de Cristo. íd.
Madre de la Iglesia. íd.
Madre de la divina gracia. íd.
Madre purísima. íd.
Madre castísima. íd.
Madre inviolada. íd.
Madre virgen. íd.
Madre inmaculada. íd.
Madre amable. íd.
Madre admirable. íd.
Madre del buen consejo. íd.
Madre del Creador. íd.
Madre del Salvador. íd.
Virgen prudentísima. íd.
Virgen digna de veneración. íd.
Virgen digna de alabanza. íd.
Virgen poderosa. íd.
Virgen clemente. íd.
Virgen fiel. íd.
Esclava del Señor. íd.
Espejo de justicia. íd.
Trono de sabiduría. íd.
Causa de nuestra alegría. íd.
Vaso espiritual. íd.
Vaso honorable. íd.
Vaso insigne de devoción. íd.
Rosa mística. íd.
Torre de David. íd.
Torre de marfil. íd.
Casa de oro. íd.
Arca de la alianza. íd.
Puerta del cielo. íd.
Estrella de la mañana. íd.
Salud de los enfermos. íd.
Refugio de los pecadores. íd.
Consoladora de los afligidos. íd.
Auxilio de los cristianos. íd.
Reina de los ángeles. íd.
Reina de los patriarcas. íd.
Reina de los profetas. íd.
Reina de los apóstoles. íd.
Reina de los mártires. íd.
Reina de los confesores. íd.
Reina de las vírgenes. íd.
Reina de todos los santos. íd.
Reina concebida sin mancha original. íd.
Reina asunta a los cielos. íd.
Reina del Santísimo Rosario. íd.
Reina de la familia. íd.
Reina de la paz. Ruega por nosotros.
Reina de los esclavos de amor íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el
pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que nos hagamos dignos de las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo.
AVE MARIS STELLA
ORACIONES DEL DÍA 20 AL 26
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Trinidad Santa, un solo Dios, íd.
Espíritu que procede del Padre y del Hijo,
ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo
de la creación planeando
sobre las aguas las fecundaste íd.
Espíritu por inspiración del cual
Han hablado los profetas. íd.
Espíritu cuya unción nos enseña
todas las cosas. íd.
Espíritu que das testimonio de Cristo. íd.
Espíritu de verdad que nos instruyes
sobre todas las cosas. íd.
Espíritu que sobreviene a María. íd.
Espíritu del Señor que llena todo el orbe. íd.
Espíritu de Dios que habita en nosotros. íd.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento. Íd.
Espíritu de consejo y de fortaleza.
Espíritu de ciencia y de piedad. íd.
Espíritu de temor del Señor. íd.
Espíritu de gracia y de misericordia. íd.
Espíritu de fuerza, de dilección y de sobriedad íd.
Espíritu de fe, de esperanza, de amor y de paz. íd.
Espíritu de humildad y de castidad. íd.
Espíritu de benignidad y de mansedumbre. íd.
Espíritu de multiforme gracia. íd.
Espíritu que escrutas los secretos de Dios. íd.
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos
inenarrables. íd.
Espíritu que descendiste sobre Cristo
en forma de paloma. íd.
Espíritu en el cual renacemos. íd.
Espíritu por el cual se difunde la caridad
en nuestros corazones. íd.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios. íd.
Espíritu que en lenguas de fuego
sobre los apóstoles apareciste. íd.
Espíritu con el cual fueron
los apóstoles henchidos. íd.
Espíritu que distribuyes tus dones
a cada uno como quieres. íd.
Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado. íd.
De tentaciones e insidias del demonio. íd.
De la presunción y desesperación. íd.
De la resistencia a la verdad conocida íd.
De la obstinación y de la impenitencia. íd.
De la impureza de la mente y del cuerpo. íd.
Del espíritu de fornicación. íd.
De todo espíritu del mal. íd.
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo.
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán.
Por tu advenimiento sobre los discípulos.
Te rogamos óyenos.
En el día del juicio, nosotros pecadores. íd.
Para que así como vivimos del Espíritu,
obremos también por Él. íd.
Para que recordando que somos templo
del Espíritu Santo, no lo profanemos. íd.
Para que viviendo según el Espíritu,
no cumplamos los deseos de la carne. íd.
A fin de que por el Espíritu
mortifiquemos las obras de la carne. íd.
Para que no te contristemos a Ti,
Espíritu Santo de Dios. íd.
Para que seamos solícitos en guardar
la unidad del Espíritu
en el vínculo de la paz. íd.
Para que no creamos a todo espíritu. íd.
Para que probemos a los espíritus
si son de Dios. íd.
Para que te dignes renovar en nosotros
el espíritu de rectitud. íd.
Para que nos confirmes
por tu Espíritu soberano. íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
*Oración:*
Asístenos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu
Santo, que purifique clemente nuestros corazones, y nos
preserve de todo mal. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo
Nuestro Señor. Amen.
*Letanía de Nuestra Señora*
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. íd.
Dios Espíritu Santo. íd.
Trinidad Santa un solo Dios. íd.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. íd.
Santa Virgen de las vírgenes. íd.
Madre de Cristo. íd.
Madre de la Iglesia. íd.
Madre de la divina gracia. íd.
Madre purísima. íd.
Madre castísima. íd.
Madre inviolada. íd.
Madre virgen. íd.
Madre inmaculada. íd.
Madre amable. íd.
Madre admirable. íd.
Madre del buen consejo. íd.
Madre del Creador. íd.
Madre del Salvador. íd.
Virgen prudentísima. íd.
Virgen digna de veneración. íd.
Virgen digna de alabanza. íd.
Virgen poderosa. íd.
Virgen clemente. íd.
Virgen fiel. íd.
Esclava del Señor. íd.
Espejo de justicia. íd.
Trono de sabiduría. íd.
Causa de nuestra alegría. íd.
Vaso espiritual. íd.
Vaso honorable. íd.
Vaso insigne de devoción. íd.
Rosa mística. íd.
Torre de David. íd.
Torre de marfil. íd.
Casa de oro. íd.
Arca de la alianza. íd.
Puerta del cielo. íd.
Estrella de la mañana. íd.
Salud de los enfermos. íd.
Refugio de los pecadores. íd.
Consoladora de los afligidos. íd.
Auxilio de los cristianos. íd.
Reina de los ángeles. íd.
Reina de los patriarcas. íd.
Reina de los profetas. íd.
Reina de los apóstoles. íd.
Reina de los mártires. íd.
Reina de los confesores. íd.
Reina de las vírgenes. íd.
Reina de todos los santos. íd.
Reina concebida sin mancha original. íd.
Reina asunta a los cielos. íd.
Reina del Santísimo Rosario. íd.
Reina de la familia. íd.
Reina de la paz. íd.
Reina de los esclavos de amor íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el
pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que nos hagamos dignos de las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo.
*Oración:*
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos
siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión
gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos de las
tristezas de este mundo, y concédenos las alegrías del
cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
AVE MARIS STELLA
Oración a Nuestra Señora de San Luis María Grignion de Montfort
Si algo ves en mí que todavía no sea tuyo, tómalo
enseguida, te lo suplico, y hazte dueña absoluta de todos
mis haberes para destruir y desarraigar y aniquilar en mí
todo lo que desagrada a Dios y plantar y levantar y producir
todo lo que os guste.
La luz de tu fe disipe las tinieblas de mi espíritu; tu
humildad profunda ocupe el lugar de mi orgullo; tu contemplación
sublime detenga las distracciones de mi fantasía
vagabunda; tu continua vista de Dios llene de su
presencia mi memoria, el incendio de caridad de tu corazón
REZAD EL SANTO ROSARIO
ORACIONES DEL DÍA 27 AL 33
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Trinidad Santa, un solo Dios, íd.
Espíritu que procede del Padre y del Hijo,
ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo
de la creación planeando
sobre las aguas las fecundaste íd.
Espíritu por inspiración del cual
Han hablado los profetas. íd.
Espíritu cuya unción nos enseña
todas las cosas. íd.
Espíritu que das testimonio de Cristo. íd.
Espíritu de verdad que nos instruyes
sobre todas las cosas. íd.
Espíritu que sobreviene a María. íd.
Espíritu del Señor que llena todo el orbe. íd.
Espíritu de Dios que habita en nosotros. íd.
Espíritu de sabiduría y de entendimiento. Íd.
Espíritu de consejo y de fortaleza.
Espíritu de ciencia y de piedad. íd.
Espíritu de temor del Señor. íd.
Espíritu de gracia y de misericordia. íd.
Espíritu de fuerza, de dilección y de sobriedad íd.
Espíritu de fe, de esperanza, de amor y de paz. íd.
Espíritu de humildad y de castidad. íd.
Espíritu de benignidad y de mansedumbre. íd.
Espíritu de multiforme gracia. íd.
Espíritu que escrutas los secretos de Dios. íd.
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos
inenarrables. íd.
Espíritu que descendiste sobre Cristo
en forma de paloma. íd.
Espíritu en el cual renacemos. íd.
Espíritu por el cual se difunde la caridad
en nuestros corazones. íd.
Espíritu de adopción de los hijos de Dios. íd.
Espíritu que en lenguas de fuego
sobre los apóstoles apareciste. íd.
Espíritu con el cual fueron
los apóstoles henchidos. íd.
Espíritu que distribuyes tus dones
a cada uno como quieres. íd.
Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado. íd.
De tentaciones e insidias del demonio. íd.
De la presunción y desesperación. íd.
De la resistencia a la verdad conocida íd.
De la obstinación y de la impenitencia. íd.
De la impureza de la mente y del cuerpo. íd.
Del espíritu de fornicación. íd.
De todo espíritu del mal. íd.
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo.
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán.
Por tu advenimiento sobre los discípulos.
Te rogamos óyenos.
En el día del juicio, nosotros pecadores. íd.
Para que así como vivimos del Espíritu,
obremos también por Él. íd.
Para que recordando que somos templo
del Espíritu Santo, no lo profanemos. íd.
Para que viviendo según el Espíritu,
no cumplamos los deseos de la carne. íd.
A fin de que por el Espíritu
mortifiquemos las obras de la carne. íd.
Para que no te contristemos a Ti,
Espíritu Santo de Dios. íd.
Para que seamos solícitos en guardar
la unidad del Espíritu
en el vínculo de la paz. íd.
Para que no creamos a todo espíritu. íd.
Para que probemos a los espíritus
si son de Dios. íd.
Para que te dignes renovar en nosotros
el espíritu de rectitud. íd.
Para que nos confirmes
por tu Espíritu soberano. íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
*Oración:*
Asístenos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu
Santo, que purifique clemente nuestros corazones, y nos
preserve de todo mal. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo
Nuestro Señor. Amen.
*Letanía de Nuestra Señora*
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. íd.
Dios Espíritu Santo. íd.
Trinidad Santa un solo Dios. íd.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. íd.
Santa Virgen de las vírgenes. íd.
Madre de Cristo. íd.
Madre de la Iglesia. íd.
Madre de la divina gracia. íd.
Madre purísima. íd.
Madre castísima. íd.
Madre inviolada. íd.
Madre virgen. íd.
Madre inmaculada. íd.
Madre amable. íd.
Madre admirable. íd.
Madre del buen consejo. íd.
Madre del Creador. íd.
Madre del Salvador. íd.
Virgen prudentísima. íd.
Virgen digna de veneración. íd.
Virgen digna de alabanza. íd.
Virgen poderosa. íd.
Virgen clemente. íd.
Virgen fiel. íd.
Esclava del Señor. íd.
Espejo de justicia. íd.
Trono de sabiduría. íd.
Causa de nuestra alegría. íd.
Vaso espiritual. íd.
Vaso honorable. íd.
Vaso insigne de devoción. íd.
Rosa mística. íd.
Torre de David. íd.
Torre de marfil. íd.
Casa de oro. íd.
Arca de la alianza. íd.
Puerta del cielo. íd.
Estrella de la mañana. íd.
Salud de los enfermos. íd.
Refugio de los pecadores. íd.
Consoladora de los afligidos. íd.
Auxilio de los cristianos. íd.
Reina de los ángeles. íd.
Reina de los patriarcas. íd.
Reina de los profetas. íd.
Reina de los apóstoles. íd.
Reina de los mártires. íd.
Reina de los confesores. íd.
Reina de las vírgenes. íd.
Reina de todos los santos. íd.
Reina concebida sin mancha original. íd.
Reina asunta a los cielos. íd.
Reina del Santísimo Rosario. íd.
Reina de la familia. íd.
Reina de la paz. íd.
Reina de los esclavos de amor íd.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas
el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el
pecado del mundo, ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que nos hagamos dignos de las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo.
*Oración:*
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos
siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión
gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos de las
tristezas de este mundo, y concédenos las alegrías del
cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
AVE MARIS STELLA
LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
Cristo, ten piedad de nosotros. (bis)
Señor, ten piedad de nosotros. (bis)
Jesús, óyenos. Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos. Jesús, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, íd.
Dios, Espíritu Santo, íd.
Dios santo, trino y uno, íd.
Jesús hijo de Dios vivo, íd.
Jesús, resplandor del Padre, íd.
Jesús, candor de la luz eterna, íd.
Jesús, rey de la gloria, íd.
Jesús, sol de justicia, íd.
Jesús, Hijo de la Virgen María, íd.
Jesús, amable, íd.
Jesús, admirable, íd.
Jesús, Dios fuerte, íd.
Jesús, Padre del siglo futuro, íd.
Jesús, ángel del gran consejo, íd.
Jesús, poderosísimo, íd.
Jesús, obedientísimo, íd.
Jesús, manso y humilde de corazón, íd.
Jesús, amador de la castidad, íd.
Jesús, amador nuestro, íd.
Jesús, Dios de paz, íd.
Jesús, autor de la vida, íd.
Jesús, modelo de virtudes, íd.
Jesús, celador de las almas, íd.
Jesús, Dios nuestro, íd.
Jesús, refugio nuestro, íd.
Jesús, padre de los pobres, íd.
Jesús, tesoro de los fieles, íd.
Jesús, buen pastor, íd.
Jesús, luz verdadera, íd.
Jesús, sabiduría eterna, íd.
Jesús, bondad infinita, íd.
Jesús, camino y vida nuestra, íd.
Jesús, gozo de los ángeles, íd.
Jesús, rey de los patriarcas, íd.
Jesús, maestro de los apóstoles, íd.
Jesús, doctor de los evangelistas, íd.
Jesús, fortaleza de los mártires, íd.
Jesús, luz de los confesores, íd.
Jesús, pureza de las vírgenes, íd.
Jesús, corona de todos los santos, íd.
Sednos propicio, perdónanos, Jesús.
Sednos propicio, escúchanos, Jesús.
De todo mal, líbranos, Jesús.
De todo pecado, íd.
De tu ira, íd.
De los lazos del demonio, íd.
Del espíritu de fornicación, íd.
De la muerte eterna, íd.
Del desprecio de tus inspiraciones, íd.
Por el misterio
de tu santa encarnación, íd.
Por tu nacimiento, íd.
Por tu infancia, íd.
Por tu vida divina, íd.
Por tus trabajos, íd.
Por tu pasión y gloria, íd.
Por tu cruz y desamparo, íd.
Por tus angustias, íd.
Por tu muerte y sepultura, íd.
Por tu resurrección, íd.
Por tu ascensión, íd.
Por tus gozos, íd.
Por tu gloria, íd.
Cordero de Dios, que borras los pecados del mundo,
Jesús, perdónanos.
Cordero de Dios, que borras los pecados del mundo,
Jesús, escúchanos.
Cordero de Dios, que borras los pecados del mundo,
Jesús, ten piedad de nosotros.
Jesús, óyenos. Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos. Jesús, escúchanos.
*V.* Bendito sea el nombre del Señor.
*R.* Ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
*ORACIÓN*
Señor Jesucristo, que dijiste: Pedid y recibiréis,
buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; te suplicamos derrames sobre nosotros la ternura de tu divino amor, a fin de que amándote de todo corazón, con palabra y con obras, nunca cesemos de alabarte. Haz, Señor, que temamos y amemos también perpetuamente tu santo nombre,
porque jamás abandona tu providencia a los que
proteges con la fortaleza de tu amor. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN DE MONTFORT A JESUCRISTO
Sí, que a mí me hace falta María, delante de Vos y en todas partes; me hace falta para calmar vuestra justa cólera, pues tanto os he ofendido y todos los días os ofendo; me hace falta para detener los eternos y merecidos castigos con que vuestra justicia me amenaza, para pediros, para acercarme a Vos y para daros gusto; me hace falta para salvar mi alma y la de otros; me hace falta, en una palabra, para hacer siempre vuestra voluntad, buscar en todo vuestra mayor gloria. ¡Ah, si pudiera yo publicar por todo el universo esta misericordia que habéis tenido conmigo! ¡Si pudiera hacer que conociera todo el mundo que si no fuera por María estaría yo condenado! ¡Si yo pudiera dignamente
daros las gracias por tan grande beneficio! María está en mí.
Haec facta est mihi. ¡Oh, qué tesoro! ¡Oh, qué consuelo!
Y, de ahora en adelante, ¿no seré todo para Ella?
¡Oh, qué ingratitud! Antes la muerte. Salvador mío queridísimo,
que permitáis tal desgracia, que mejor quiero
morir que vivir sin ser todo de María. Mil y mil veces,
como San Juan Evangelista al pie de la cruz, la he tomado en vez de todas mis cosas.
¡Cuántas veces me he entregado a Ella! Pero si todavía no he hecho esta entrega a vuestro gusto, la hago ahora, mi Jesús querido, como vos queréis la haga. Y si en mi alma o en mi cuerpo veis alguna cosa que no pertenezca a esta Princesa augusta, arrancadla, os ruego arrojadla lejos de mí; que no siendo de María, indigna es de Vos.
¡Oh, Espíritu Santo! Concededme todas las gracias,
plantad, regad y cultivad en mi alma el árbol de la vida verdadero, que es la amabilísima María, para que crezca y florezca y dé con abundancia el fruto de vida. ¡Oh, Espíritu Santo! Dadme mucha devoción y
mucha afición a María; que me apoye mucho en su seno maternal, y recurra de continuo a su misericordia, para que en ella forméis dentro de mí a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso hasta la plenitud de su edad perfecta.
Amén.
*Oh, Jesús, que vives en María*
Ven, ¡Oh Jesús!, que vives en María; ven a vivir y reinar en nosotros, que tu vida se exprese en nuestra vida para vivir tan sólo para Ti.
Forja en nuestra alma, ¡oh, Cristo!, tus virtudes, tu Espíritu divino y santidad, tus máximas perfectas y tus normas y el ardor de tu eterna caridad. Danos parte, Señor, en tus misterios para que te podamos imitar; tú que eres Luz de Luz, dan os tus luces, y en pos de ti podremos caminar.
Reina, Cristo, en nosotros por tu Madre, sobre
el demonio y la naturaleza, en virtud de tu nombre soberano, para la gloria del Padre celestial. Amén.
REZAD EL SANTO ROSARIO
LECTURA DÍA 1
DIA 1
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque suyo es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan y con mentira digan contra vosotros todo género de mal por mí. Alegraos y regocijaos, porque grande será en los cielos vuestra recompensa, pues así persiguieron a los profetas que hubo antes de vosotros. Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Para nada aprovecha ya, sino para tirarla y que la pisen los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse ciudad asentada sobre un monte, ni se enciende una lámpara y se la pone bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a cuantos hay en la casa. Así ha de lucir vuestra luz ante los hombres, para que, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos. No penséis que he venido a abrogar la Ley o a los Profetas; no he venido a abrogarla, sino a consumarla. Porque en verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que falte una jota o una tilde de la Ley hasta que todo se cumpla. Si, pues, alguno descuidase uno de esos preceptos menores y enseñare así a los hombres, será tenido por el menor en el reino de los cielos; pero el que practicare y enseñare, éste será tenido por grande en el reino de los cielos. (San Mateo, cap. 5, 1-19)
LECTURA DÍA 2
DIA 2
Cuando hagas, pues, limosna, no vayas tocando la trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna sea oculta, y el Padre que ve lo oculto, te premiará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ores, entra en tu cámara y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. Y orando, no seáis habladores, como los gentiles, que piensan ser escuchados por su mucho hablar. No os asemejéis, pues, a ellos, porque vuestro Padre conoce las cosas de que tenéis necesidad antes que se las pidáis. Así, pues, habéis de orar: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Porque si vosotros perdonáis a otros sus faltas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras faltas. (San Mateo, caps. 5, 48; 6, 1-15)
LECTURA DÍA 3
DIA 3
Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la senda que lleva a la perdición, y son muchos los que por ella entran. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosta la senda que lleva a la vida, y cuán pocos los que dan con ella! (San Mateo, cap. 7, 1-14)
LECTURA DÍA 4
DIA 4
Señor, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que le visites? ¿Qué ha merecido el hombre para que le dieses tu gracia?
Señor, ¿de qué me puedo quejar si me desamparas? O ¿cómo justamente podré contender contigo, si no hicieres lo que pido?
Por cierto, una cosa puedo yo pensar y decir con verdad: Nada soy, Señor, nada puedo, nada bueno tengo de mí; mas en todo me hallo vacío, y camino siempre a la nada.
Y si no soy ayudado e instruido interiormente por Ti, me vuelvo enteramente tibio y disipado.
Mas Tú, Señor, eres siempre el mismo, y permaneces eternamente, siempre bueno, justo y santo, haciendo todas las cosas bien, justa y santamente, y ordenándolas con sabiduría. Pero yo, que soy más inclinado a caer que a aprovechar, no persevero siempre en un estado, y me mudo siete veces cada día.
Mas luego me va mejor cuando te dignas alargarme tu mano auxiliadora; porque Tú solo, sin humano favor, me puedes socorrer y fortalecer, de manera que no se mude más mi semblante, sino que a Ti solo se convierta y en Ti descanse mi corazón.
El que quisiere estar muy seguro en tiempo de paz, se encontrará abatido y temeroso en tiempo de guerra. Si supieses permanecer siempre humilde y pequeño para contigo, y morar y regir bien tu espíritu, no caerías tan presto en peligro ni pecado.
Buen consejo es que pienses cuando estás con fervor de espíritu, lo que puede ocurrir con la ausencia de la luz. (Imitación de Cristo, libro III, caps. 40 y 7)
LECTURA DÍA 5
DIA 5
Señor, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que le visites? ¿Qué ha merecido el hombre para que le dieses tu gracia?
Señor, ¿de qué me puedo quejar si me desamparas? O ¿cómo justamente podré contender contigo, si no hicieres lo que pido?
Por cierto, una cosa puedo yo pensar y decir con verdad: Nada soy, Señor, nada puedo, nada bueno tengo de mí; mas en todo me hallo vacío, y camino siempre a la nada.
Y si no soy ayudado e instruido interiormente por Ti, me vuelvo enteramente tibio y disipado.
Mas Tú, Señor, eres siempre el mismo, y permaneces eternamente, siempre bueno, justo y santo, haciendo todas las cosas bien, justa y santamente, y ordenándolas con sabiduría. Pero yo, que soy más inclinado a caer que a aprovechar, no persevero siempre en un estado, y me mudo siete veces cada día.
Mas luego me va mejor cuando te dignas alargarme tu mano auxiliadora; porque Tú solo, sin humano favor, me puedes socorrer y fortalecer, de manera que no se mude más mi semblante, sino que a Ti solo se convierta y en Ti descanse mi corazón.
El que quisiere estar muy seguro en tiempo de paz, se encontrará abatido y temeroso en tiempo de guerra. Si supieses permanecer siempre humilde y pequeño para contigo, y morar y regir bien tu espíritu, no caerías tan presto en peligro ni pecado.
Buen consejo es que pienses cuando estás con fervor de espíritu, lo que puede ocurrir con la ausencia de la luz. (Imitación de Cristo, libro III, caps. 40 y 7)
LECTURA DÍA 6
DIA 6
Considera bien los heroicos ejemplos de los Santos Padres, en los cuales resplandece la verdadera perfección y religión, y verás cuán poco o casi nada es lo que hacemos.
¡Ay de nosotros! ¿Qué es nuestra vida comparada con la suya?
Los santos y amigos de Cristo sirvieron al Señor en hambre, en sed, en frío y desnudez, en trabajos y fatigas, en vigilias y ayunos, en oraciones y santas meditaciones, en persecuciones y muchos oprobios.
¡Oh! ¡Cuán graves y muchas tribulaciones padecieron los apóstoles, mártires, confesores, vírgenes y todos los demás que quisieron seguir las pisadas de Jesucristo!
Pues en esta vida aborrecieron sus vidas para poseer sus almas en la eterna.
¡Oh! ¡Cuán estrecha y retirada vida hicieron los Santos Padres en el yermo! ¡Cuán largas y graves tentaciones padecieron! ¡Cuán de ordinarios fueron atormentados del enemigo! ¡Cuán continuas y fervientes oraciones ofrecieron a Dios! ¡Cuán rigurosas abstinencias cumplieron! ¡Cuán gran celo y fervor tuvieron en su aprovechamiento espiritual! ¡Cuán fuertes peleas pasaron para vencer los vicios! ¡Cuán pura y recta intención tuvieron con Dios! De día trabajaban, y por la noche se ocupaban en larga oración; y aunque trabajando, no cesaban de la oración mental. Todo el tiempo gastaban bien; las horas les parecían cortas para darse a Dios; y por la gran dulzura de la contemplación, se olvidaban de la necesidad del mantenimiento corporal.
Renunciaban a todas las riquezas, honras, dignidades, parientes y amigos; ninguna cosa querían del mundo; apenas tomaban lo necesario para la vida, y les era pesado servir a su cuerpo aun en las cosas necesarias. De modo que eran pobres de lo temporal, pero riquísimos en gracia y virtudes. (Imitación de Cristo, libro I, cap. 18)
LECTURA DÍA 7
DIA 7
Considera bien los heroicos ejemplos de los Santos Padres, en los cuales resplandece la verdadera perfección y religión, y verás cuán poco o casi nada es lo que hacemos.
¡Ay de nosotros! ¿Qué es nuestra vida comparada con la suya?
Los santos y amigos de Cristo sirvieron al Señor en hambre, en sed, en frío y desnudez, en trabajos y fatigas, en vigilias y ayunos, en oraciones y santas meditaciones, en persecuciones y muchos oprobios.
¡Oh! ¡Cuán graves y muchas tribulaciones padecieron los apóstoles, mártires, confesores, vírgenes y todos los demás que quisieron seguir las pisadas de Jesucristo!
Pues en esta vida aborrecieron sus vidas para poseer sus almas en la eterna.
¡Oh! ¡Cuán estrecha y retirada vida hicieron los Santos Padres en el yermo! ¡Cuán largas y graves tentaciones padecieron! ¡Cuán de ordinarios fueron atormentados del enemigo! ¡Cuán continuas y fervientes oraciones ofrecieron a Dios! ¡Cuán rigurosas abstinencias cumplieron! ¡Cuán gran celo y fervor tuvieron en su aprovechamiento espiritual! ¡Cuán fuertes peleas pasaron para vencer los vicios! ¡Cuán pura y recta intención tuvieron con Dios! De día trabajaban, y por la noche se ocupaban en larga oración; y aunque trabajando, no cesaban de la oración mental. Todo el tiempo gastaban bien; las horas les parecían cortas para darse a Dios; y por la gran dulzura de la contemplación, se olvidaban de la necesidad del mantenimiento corporal.
Renunciaban a todas las riquezas, honras, dignidades, parientes y amigos; ninguna cosa querían del mundo; apenas tomaban lo necesario para la vida, y les era pesado servir a su cuerpo aun en las cosas necesarias. De modo que eran pobres de lo temporal, pero riquísimos en gracia y virtudes. (Imitación de Cristo, libro I, cap. 18)
LECTURA DÍA 8
DIA 8
Mientras en el mundo vivimos no podemos estar sin tribulaciones y tentaciones.
Por lo cual está escrito en Job: Tentación es la vida del hombre sobre la tierra.
Por eso cada uno debe tener mucho cuidado acerca de la tentación, y velar en oración, porque no halle el demonio lugar de engañarle, que nunca duerme, sino busca por todos lados a quien tragarse.
Ninguno hay tan santo ni tan perfecto que no tenga algunas veces tentaciones, y no podemos vivir sin ellas.
Mas las tentaciones son muchas veces utilísimas al hombre, aunque sean graves y pesadas; porque en ellas es uno humillado, purgado y enseñado.
Todos los santos, por muchas tribulaciones y tentaciones pasaron, y aprovecharon. Y los que no las quisieron sufrir y llevar bien, fueron tenidos por malos y desfallecieron.
No hay orden ni religión tan santa, ni lugar tan secreto, donde no haya tentaciones y adversidades. No hay hombre seguro del todo de tentaciones mientras que vive; porque en nosotros mismos está la causa de donde vienen, pues que nacimos con la inclinación al pecado. Pasada una tentación o tribulación sobreviene otra, y siempre tendremos que sufrir, porque se perdió el bien de nuestra primera felicidad. Muchos quieren huir de las tentaciones, y caen en ellas más gravemente.
No se pueden vencer sólo con huirlas; con paciencia y verdadera humildad nos hacemos más fuertes que todos los enemigos.
El que solamente quita lo que se ve y no arranca la raíz, poco aprovechará; antes tornarán a él más presto las tentaciones, y se hallará peor.
Poco a poco, con paciencia y buen ánimo, vencerás (con el favor divino) mejor que no con tu propio conato y fatiga. Toma muchas veces consejo en la tentación, y no seas desabrido con el que está tentado; antes procura consolarle como tú lo quisieras para ti.
El principio de toda tentación es la inconstancia del ánimo y la poca confianza en Dios.
Porque como la nave sin timón la llevan a una y otra parte las olas, así el hombre descuidado y que desiste de sus propósitos es tentado de diversas maneras. (Imitación de Cristo, libro I, cap. 13 )
LECTURA DÍA 9
DIA 9
Debe estarse muy atento sobre todo al comienzo de la tentación porque entonces es más fácil vencer al enemigo.
Si cerramos las puertas de la mente y resistimos en la entrada, apenas toca se acabará el problema.
Por eso alguien dijo: “Opónte al comienzo; después, la medicina es inútil” (Ovidio Rem 2, 91). Porque primero sobreviene a la mente un simple pensamiento después, una llamativa imaginación finalmente el deleite y el impulso depravado. Por último, la aceptación.
Así poco a poco, va ingresando el maligno enemigo hasta el fondo por no haber sido rechazado al principio. Mientras más descuidado sea uno en resistir tanto más débil se irá haciendo y más poderoso el enemigo contra él.
6. Alguno padece más graves tentaciones al inicio de su conversación [sic] a Dios. Algún otro, al final. Alguno la pasa mal durante toda su vida. Algunos son tentados muy suavemente según la sabiduría y equidad de las disposiciones de Dios que decide de acuerdo con la condición y méritos de las personas y todas las cosas las orienta a la salvación de sus elegidos.
7. Por lo tanto, no debemos desesperarnos cuando sufrimos tentaciones sino más bien rogar a Dios con fervor de manera que en toda tentación se digne ayudarnos ya que, de hecho, según dijo San Pablo las tentaciones serán de tal manera que podamos soportarlas (1Co 10,13).
Humillemos nuestras almas bajo la mano de Dios en toda tentación y tribulación porque salvará a los humildes de espíritu y los elevará (Sal 34, 19).
8. En las tentaciones y tribulaciones se prueba cuánto ha progresado cada uno, en eso hay mucho mérito y se hace más patente la virtud.
No es gran cosa que la persona sea devota y entusiasta cuando no le pasa nada grave pero si se sostiene con paciencia en tiempos adversos habrá esperanza de gran progreso.
Algunos se defienden de grandes tentaciones y cotidianamente son vencidos por las pequeñas; esto es para que humillados, nunca se atrevan a confiar demasiado en sí mismos, ya que fallan en tan modestas tentaciones.
(Imitación de Cristo, libro I, cap. 13)
LECTURA DÍA 10
DIA 10
Otra vez hablaré, Señor, ahora, y no callaré. Diré en los oíd.os de mi Dios, mi Señor y mi Rey, que está en el cielo:
¡Oh Señor, cuán grande es la abundancia de tu dulzura, que escondiste para los que te temen! Pero, ¿qué eres para los que te aman, y qué para los que te sirven de todo corazón?
Verdaderamente es inefable la dulzura de tu contemplación, la cual das a los que te aman.
En esto me has mostrado singularmente tu dulce caridad, en que cuando yo no existía me criaste, y cuando erraba lejos de Ti, me convertiste para que te sirviese, y me mandaste que te amase.
¡Oh fuente de amor perenne! ¿Qué diré de Ti?
¿Cómo podré olvidarme de Ti, que te dignaste acordarte
de mí aun después que yo me perdí y perecí?
Usaste de misericordia con tu siervo sobre toda esperanza, y sobre todo merecimiento me diste tu gracia y amistad.
¿Qué te volveré yo por esta gracia? Porque no se
concede a todos que, dejadas todas las cosas, renuncien al mundo y escojan vida retirada.
¿Por ventura es gran cosa que yo te sirva, cuando toda criatura está obligada a servirte?
No me debe parecer mucho servirte, sino más bien me parece grande y maravilloso que Tú te dignaste recibir por siervo a un tan pobre e indigno y unirle con tus amados siervos.
Tuyas son, pues, todas las cosas que tengo y con que te sirvo.
Pero, por el contrario, Tú me sirves más a mí que yo a Ti.
El cielo y la tierra que Tú criaste para el servicio del hombre, están prontos, y hacen cada día todo lo que les has mandado; y esto es poco, pues aun has destinado los ángeles para servicio del hombre.
Mas a todas estas cosas excede el que Tú mismo te dignaste servir al hombre, y le prometiste que te darías a Ti mismo.
¿Qué te daré yo por tantos millares de beneficios?
¡Oh! ¡Si pudiese yo servirte todos los días de mi vida! ¡Oh! ¡Si pudiese solamente, siquiera un solo día, hacerte algún digno servicio!
Verdaderamente Tú solo eres digno de todo servicio, de toda honra y de alabanza eterna.
Verdaderamente Tú solo eres mi Señor, y yo soy un pobre siervo tuyo, que estoy obligado a servirte con todas mis fuerzas, y nunca debo cansarme de alabarte.
Así lo quiero, así lo deseo; y lo que me falta, ruégote que Tú lo suplas.
Grande honra y gran gloria es servirte, y despreciar todas las cosas por Ti.
Por cierto, grande gracia tendrán los que de toda voluntad se sujetaren a tu santísimo servicio.
Hallarán la suavísima consolación del Espíritu Santo los que por amor tuyo despreciaron todo deleite carnal.
(Imitación de Cristo, libro III, cap. 10)
LECTURA DÍA 11
DIA 11
Se hallaba uno lleno de congoja, luchando entre el temor y la esperanza, y un día, cargado de tristeza, entró en la iglesia, y se postró delante del altar en oración, y meditando en su corazón varias cosas, dijo: ¡Oh! ¡Si supiese que había de perseverar! Y luego oyó en lo interior la divina respuesta: ¿Qué harías si eso supieses? Haz ahora lo que entonces quisieras hacer, y estarás seguro.
Y en aquel punto, consolado y confortado, se ofreció a la divina voluntad, y cesó su congojosa turbación.
Y no quiso escudriñar curiosamente para saber lo que le había de suceder, sino que anduvo con mucho cuidado de saber lo que fuese la voluntad de Dios, ya sus divinos ojos más agradable y perfecto para comenzar y perfeccionar toda buena obra.
El profeta dice: Espera en el Señor, y haz bondad, y habita en la tierra, y serás apacentado en sus riquezas. Detiene a muchos el fervor de su aprovechamiento, el espanto de la dificultad, o el trabajo en la pelea.
Ciertamente aprovechan más en las virtudes, aquellos que más varonilmente ponen todas sus fuerzas para vencer las que les son más graves y contrarias.
Porque allí aprovecha el hombre más y alcanza mayor gracia, adonde más se vence a sí mismo y se mortifica el espíritu.
Pero no todos tienen igual ánimo para vencer y mortificarse.
No obstante, el diligente y celoso de su aprovechamiento, más fuerte será para la perfección, aunque tenga muchas pasiones, que el de buen natural, si pone poco cuidado en las virtudes.
(Imitación de Cristo, libro I, cap. 25)
LECTURA DÍA 12
DIA 12
Así como tú miras a los otros, así los otros te miran a ti. ¡Oh! ¡Cuán alegre y dulce cosa es ver los devotos y fervorosos hermanos con santas costumbres y en observante disciplina!
¡Cuán triste y penoso es verlos andar desordenados, y que no hacen aquello a que son llamados por su vocación!
¡Oh! ¡Cuán dañoso es ser negligentes en el propósito de su llamamiento, y ocuparse en lo que no les mandan!
Acuérdate de la profesión que tomaste, y proponte por modelo al Crucificado.
Bien puedes avergonzarte mirando la: vida de Jesucristo, porque aún no estudiaste a conformarte más con Él, aunque ha muchos años que estás en el camino de Dios.
El religioso que se ejercita intensa y devotamente en la santísima vida y pasión del Señor, halla allí todo lo útil y necesario y cumplidamente para sí; y no hay necesidad que busque cosa mejor fuera de Jesús.
¡Oh! ¡Si viniese a nuestro corazón Jesús crucificado, cuán presto y cumplidamente seríamos enseñados!
El hombre fervoroso y diligente, a todo está dispuesto.
Mayor trabajo es resistir a los vicios y pasiones, que sudar en los trabajos corporales.
El que no evita los defectos pequeños, poco a poco cae en los grandes.
Te alegrarás siempre a la noche, si gastares bien el día.
Vela sobre ti, despiértate a ti, amonéstate a ti, y sea de los otros lo que fuere, no te descuides de ti.
Tanto aprovecharás cuanto más fuerza te hicieres.
Amén.
(Imitación de Cristo, libro I, cap. 25)
LECTURA DÍA 13
DIA 13
Y les dijo: Si alguno de vosotros tuviere un amigo y viniere a él a medianoche y le dijera: Amigo, préstame tres panes, pues un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo qué darle. Y él, respondiendo de dentro, le dijese:
No me molestes; la puerta está ya cerrada y mis niños están ya conmigo en la cama; no puedo levantarme para dártelas. Yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, a lo menos por su desvergüenza se levantará y le dará cuanto necesite. Os digo, pues: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, y quien busca halla, y al que llama se le abre.
(San Lucas, cap. 11, 1-10)
LECTURA DÍA 14
DIA 14
A ejemplo de Jesucristo Hijo, el que procura sustraerse de la obediencia, élmismo se aparta de la gracia; y el que quiere tener cosas propias pierde las comunes. El que no se sujeta de buena gana a su superior, señal es que su carne aún no le obedece perfectamente, sino que muchas veces se resiste y murmura.
Aprende, pues, a sujetarte prontamente a tu superior, si deseas tener tu carne sujeta. Porque tanto más presto se vence al enemigo exterior, cuanto no estuviere debilitado el hombre interior.
No hay enemigo peor ni más dañoso para el alma que tú mismo, si no estás bien avenido con el espíritu.
Necesario es que tengas verdadero desprecio de ti mismo, si quieres vencer la carne y la sangre.
Porque aún te amas muy desordenadamente, por eso temes sujetarte del todo a la voluntad de otros.
Pero ¿qué mucho es que tú, polvo y nada, te sujetes al hombre por Dios, cuando Yo, Omnipotente y Altísimo, que crié todas las cosas de la nada, me sujeté al hombre humildemente por ti?
Me hice el más humilde y abatido de todos, para que vencieses tu soberbia con mi humildad. Aprende, polvo, a obedecer; aprende, tierra y lodo, a humillarte y postrarte a los pies de todos.
Aprende a quebrantar tus inclinaciones y rendirte a toda sujeción.
(Imitación de Cristo, libro III, cap. 13)
LECTURA DÍA 15
DIA 15
(San Lucas, cap. 13, 1-5)
Necesitamos a María para morir a nosotros mismos Para vaciamos de nosotros mismos es menester morir a nosotros mismos todos los días; es decir, es menester renunciar a las operaciones de las facultades de nuestra alma y de los sentimientos de nuestro cuerpo; es menester ver como si no se viese, oír como si no se oyese, servirse de las cosas de este mundo como si no se sirviese uno de ellas, lo cual llama San Pablo morir todos los días. (1 Cor 15, 31).
Si al caer el grano de trigo en la tierra no muere, permanece solo y no produce fruto bueno (Jn, 12, 24). Si no morimos a nosotros mismos y si nuestras devociones más santas no nos conducen a esta muerte necesaria y fecunda, no produciremos fruto alguno, y serán inútiles nuestras devociones; todos nuestros actos de justicia estarán mancillados por el amor propio y la propia voluntad, lo que hará que Dios tenga por abominación los mayores sacrificios y las mejores acciones que podamos ejecutar, y a nuestra muerte nos hallaremos con las manos vacías de virtudes y de méritos, y no tendremos una centella del amor puro que sólo se comunica a las almas muertas a sí mismas, cuya vida se esconde con Jesucristo en Dios.
Es menester escoger entre todas las devociones a la Santísima Virgen, la que más nos lleve a esta muerte propia, como que es la mejor y más santificante, porque ni es oro todo lo que reluce, ni miel todo lo dulce, ni lo más factible y practicado por la mayoría es lo más perfecto.
Como en el orden de la naturaleza hay operaciones que se hacen a poca costa y con facilidad, asimismo en el de la gracia hay secretos que se ejecutan en poco tiempo, con dulzura y facilidad, operaciones sobrenaturales y divinas que consisten en vaciarse de sí mismo y llenarse de Dios, y lograr así la perfección.
(Tratado de la Verdadera Devoción…, núms. 81 y 82)
LECTURA DÍA 16
DIA 16
Rogarán a Nuestro Señor y al Espíritu Santo que les ilumine por estas palabras: Señor, que yo vea; Señor, que me conozca; Ven Espíritu Santo, y recitarán todos los días el Ave, Maris Stella, y las letanías de la Santísima Virgen o del Espíritu Santo.
Recurrirán a la Santísima Virgen, pidiéndole esta gracia, que debe ser el fundamento de las otras, y para ello dirán todos los días el Ave Maris Stella y la letanía de la Santísima Virgen. (Tratado de la Verdadera Devoción…,núm. 228)
De la consideración de sí mismo No debemos confiar de nosotros grandes cosas, porque muchas veces nos falta la gracia y la discreción.
Poca luz hay en nosotros, y presto la perdemos por nuestra negligencia.
Y muchas veces no sentimos cuán ciegos estamos en el alma.
Muchas veces también obramos mal, y lo excusamos peor.
A veces nos mueve la pasión, y pensamos que es celo.
Reprendemos en los otros las cosas pequeñas, y tragamos las graves si son nuestras. Muy presto sentimos y agravamos lo que de otros sufrimos, mas no miramos cuánto enojamos a los otros.
El que bien y rectamente examinare sus obras, no tendrá que juzgar gravemente las ajenas. (Imitación de Cristo, libro II, cap. 5)
LECTURA DÍA 17
DIA 17
¡Oh ignorante y miserable pecador! ¿Qué responderás a Dios, que sabe todas tus maldades, tú que temes a veces el rostro de un hombre airado? ¿Por qué no te previenes para el día del juicio, cuando no habrá quien defienda ni ruegue por otro, sino que cada uno tendrá bastante que hacer por sí? Decía a los discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, el cual fue acusado de disiparle la hacienda. L1amóle y le dijo: ¿Qué es lo que oigo de ti? Da cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir de mayordomo. Y se dijo para sí el mayordomo:
¿Qué haré, pues mi amo me quita la mayordomía? Cavar no puedo, mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que he de hacer para que cuando me destituya de la mayordomía me reciban en sus casas. Llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? Él dijo: Cien batos de aceite. Y le dijo: Toma tu caución, siéntate al instante y escribe cincuenta. Luego dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Él dijo: Cien coros de trigo.
Díjole: Toma tu caución y escribe ochenta. El amo alabó al mayordomo infiel por haber obrado sagazmente, pues los hijos de este siglo son más avisados entre sus congéneres que los hijos de la luz. (Lc 16, 1-8)
LECTURA DÍA 18
DIA 18
Todas las cosas pesadas se deben padecer por la vida eterna Hijo, no te quebranten los trabajos que has tomado por Mí; ni te abatan del todo las tribulaciones; mas mi promesa te esfuerce y consuele en todo lo que viniere. Yo basto para galardonarte sobre toda manera y medida.
No trabajarás aquí mucho tiempo, ni serás agravado siempre de dolores.
Espera un poquito y verás cuán presto se pasan los males.
Vendrá una hora cuando cesará todo trabajo e inquietud.
Poco y breve es todo lo que pasa con el tiempo.
(Imitación de Cristo, libro III, cap. 47)
LECTURA DÍA 19
DIA 19
Cierto personaje le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para alcanzar la vida eterna? Jesús le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los preceptos: No adulterarás, no matarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre ya tu madre. Díjole él: Todos esos preceptos los he guardado desde la juventud. Oyendo esto Jesús, le dijo: Aún te queda una cosa: Vende cuanto tienes y repártelo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme. Él, oyendo esto, se entristeció, porque era muy rico. Viéndolo Jesús, dijo: ¡Qué difícilmente entran en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios. Dijeron los que le oían: Entonces, ¿quién puede salvarse? Él respondió: Lo que es imposible a los hombres, es posible para Dios. Díjole Pedro: Pues nosotros, dejando todo lo que teníamos, te hemos seguido. Él les dijo: En verdad os digo que ninguno que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres e hijos por amor al reino de Dios dejará de recibir mucho más en este siglo y la vida eterna en el venidero.
(San Lucas, cap. 18, 15-30)
LECTURA DÍA 20
DIA 20
María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, según se les había dicho.
Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando era ya de doce años, al subir sus padres, según el rito festivo, y volverse ellos, acabados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo echasen de ver. Pensando que estaba en la caravana, anduvieron camino de un día. Buscáronle entre parientes y conocidos, y al no hallarle, se volvieron a Jerusalén en busca suya. Al cabo de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles.
Cuantos le oían quedaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, quedaron sorprendidos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué has obrado así con nosotros? Mira que tu padre y yo, apenados, andábamos buscándote. Y Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es preciso que me ocupe en las cosas de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les decía. Bajó con ellos, y vino a Nazaret, y les estaba sujeto, y su madre conservaba todo esto en su corazón. Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres.
(San Lucas, cap. 2, 16-21; 42-52)
LECTURA DÍA 21
DIA 21
Para subir y unirse a Él, preciso es valerse del mismo medio de que Él se valió para descender a nosotros, para hacerse hombre y para comunicarnos sus gracias; y ese medio es la verdadera devoción a la Santísima Virgen.
Hay muchas devociones a la Virgen Santísima y verdaderas: que no hablo aquí de las falsas.
Consiste la primera en cumplir con los deberes de cristiano, evitando el pecado mortal, obrando más por amor que por temor, rogando de tiempo en tiempo a la Santísima Virgen y honrándola como Madre de Dios, sin ninguna otra especial devoción para con ella.
La segunda tiene para la Virgen más altos sentimientos de estima, amor, veneración y confianza; induce a entrar en las cofradías del Santo Rosario y del escapulario, a rezar la corona o el santo rosario, a honrar las imágenes y altares de María, a publicar sus alabanzas, a alistarse en sus congregaciones. Y esta devoción (con tal que nos abstengamos de pecar) buena es, santa y laudable; pero no tan a propósito como la que sigue para apartar a las almas de las criaturas y desprenderlas de sí mismas a fin de unirlas a Jesucristo.
La tercera manera de devoción a la Santísima Virgen, de muy pocas personas conocida y practicada; es almas predestinadas, la que os voy a descubrir:
Consiste en darse todo entero, como esclavo, a María y a Jesús por Ella; y además en hacer todas las cosas con María, en María, por María y para María.
Hay que escoger un día señalado para entregarse, consagrarse y sacrificarse; y esto ha de ser voluntariamente y por amor, sin encogimiento, por entero y sin reserva alguna; cuerpo y alma, bienes exteriores y fortuna, como casa, familia, rentas; bienes interiores del alma, a saber: sus méritos, gracias, virtudes y satisfacciones.
LECTURA DÍA 22
DIA 22
*Interior:*
La verdadera devoción a Nuestra Señora es interior: es decir, debe partir del espíritu y del corazón; nace dicha devoción de la estima que se hace de la Virgen, de la alta idea que uno se ha formado de sus grandezas y del amor que se le tiene.
*Tierna:*
Es tierna, es decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la de un niño para con su buena madre. Esta devoción es la que hace que un alma recurra a Ella en todas sus necesidades de cuerpo y espíritu con mucha sencillez, confianza y ternura. *Santa:*
Esta devoción a nuestra Señora es santa: es decir, que conduce a un alma a evitar el pecado y a imitar las virtudes de la Santísima Virgen en particular, la humildad profunda, la fe viva, la ciega obediencia, la continua oración, su universal mortificación, la pureza incomparable, la caridad ardiente, la heroica paciencia, -la dulzura angelical y la divina sabiduría.
Tales son las diez principales virtudes de la Santísima Virgen.
*Constante:*
Es constante, es decir, afirma a un alma en el bien y la lleva a no abandonar fácilmente las prácticas de devoción; la hace animosa para oponerse al mundo, y sus costumbres y sus máximas, a la carne con sus apetitos y sus pasiones, y al demonio en sus tentaciones: de modo que una persona verdaderamente devota a la Santísima Virgen no es mudable, melancólica, escrupulosa ni medrosa.
*Desinteresada:*
La verdadera devoción a Nuestra Señora es desinteresada; es decir, inspira a un alma que no se busque a sí misma; sino sólo a Dios en su Santísima Madre.
Un verdadero devoto de María no ama a esta augusta Reina por espíritu de lucro y de interés, ni por su bien temporal ni espiritual, sino únicamente porque merece ser servida, y Dios sólo en Ella.
LECTURA DÍA 23
DIA 23
Toda vez que nuestra perfección consiste en estar conformes, unidos y consagrados a Jesucristo, la más perfecta de todas las devociones es, sin duda alguna, la que nos conforma, une y consagra más perfectamente a este acabado modelo de toda santidad; y pues que María es entre todas las criaturas la más conforme a Jesucristo, es consiguiente que entre todas las devociones, la que consagra y conforma más un alma a Nuestro Señor, es la devoción a la Santísima Virgen, su Santa Madre. Y cuanto más se consagre un alma a María, más se unirá con Jesucristo nuestro señor, y he aquí por qué la perfecta consagración a Jesucristo no es otra cosa que una perfecta y entera consagración de sí mismo a la Santísima Virgen, y ésta es la devoción que yo enseño; o con otras palabras, una perfecta renovación de los votos y promesas del santo bautismo. Consiste, pues, esta devoción en entregarse enteramente a la Santísima Virgen Maria para ser todo de Jesucristo por medio de María. Es menester entregarle: primero, nuestro cuerpo con todos sus sentidos y sus miembros; segundo,nuestra alma con todas sus potencias; tercero, nuestros bienes exteriores, o sea nuestra fortuna presente y futura; cuarto, nuestros bienes interiores y espirituales, o sea nuestros méritos, nuestras virtudes y nuestras buenas obras, pasadas, presentes y futuras; en una palabra: todo lo que tenemos en el orden de la naturaleza y en el orden de la gracia, y todo lo que lleguemos a tener en lo porvenir en el orden de la naturaleza, de la gracia y de la gloria, y esto sin reserva ninguna, sin resecarse un céntimo, ni un cabello, ni la menor buena obra, y además por toda la eternidad, y sin pretender ni esperar ninguna otra recompensa de nuestra ofrenda y de nuestros servicios, que la honra de pertenecer a Jesucristo por María y en María, aun cuando esta amable Señora no fuere, como lo es siempre, la más liberal y reconocida de las criaturas. (Tratado de la Verdadera Devoción… núms. 120-121)
LECTURA DÍA 24
DIA 24
Es un camino fácil:
Es un camino que Jesús ha recorrido viniendo a nosotros, y en que no se encuentra ningún tropiezo para llegar a Él. Es verdad que es posible llegar a la unión con Dios por otros caminos, pero será pasando por muchas más cruces y extraños desfallecimientos, y al través de muchas más dificultades, penosísimas de vencer.
Es un camino corto:
Esta devoción a la Santísima Virgen es un camino corto para hallar a Jesucristo, ya sea porque en él no hay extravíos, ya sea por que, como acabo de decir, por él se camina con más gozo y facilidad y, por tanto, con más prontitud. Se avanza más en poco tiempo de sumisión y de dependencia de María, que en años enteros de propia voluntad y de apoyo sobre sí mismo.
Es un camino perfecto:
Esta devoción a la Santísima Virgen es una senda perfecta para ir a unirse a Jesucristo, toda vez que la divina María es la más perfecta y la más santa de las puras criaturas, y que Jesucristo que vino perfectamente a nosotros, no tomó otro camino para su grande y admirable viaje. El Altísimo, el Incomprensible, el Inaccesible, El que es, ha querido venir a nosotros, pequeños gusanos de la tierra que nada somos. ¿Cómo se ha obrado esto? El Altísimo ha descendido perfecta y divinamente por María hasta nosotros sin perder nada de su divinidad y de su santidad, y por María deben los más pequeños subir perfecta y divinamente al Altísimo sin temor alguno.
Es un camino seguro:
Esta devoción a la Santísima Virgen es un camino seguro para ir a Jesucristo y adquirir la perfección uniéndose a Él. Porque esta práctica que enseño, no es nueva; es tan antigua, que no se pueden marcar sus principios. Y no se la podría condenar sin trastornar los fundamentos del cristianismo. Consta, pues, en conclusión, que esta devoción no es nueva, y que si bien no es común, consiste esto en que es demasiado preciosa para ser saboreada y practicada por todo el mundo. Esta devoción es un medio seguro para ir a Nuestro Señor, porque es propio de la Santísima Virgen el conducirnos seguramente a Jesucristo, como lo es de Jesucristo llevarnos seguramente al Padre Eterno.
LECTURA DÍA 25
DIA 25
Persuadíos de que si sois fieles a las prácticas interiores y exteriores de esta devoción, que os vaya marcar a continuación, tendrán lugar los efectos siguientes:
*Efecto 1º*
El Espíritu Santo os dará por María, su amada Esposa, luz para conocer lo malo de vuestro fondo, vuestra corrupción y vuestra incapacidad para todo bien, si Dios no es su principio, como autor de la naturaleza y de la gracia, y por consecuencia de este conocimiento os despreciaréis y no pensaréis en vosotros sino con horror. En fin, la humilde María os hará partícipes de su profunda humildad, la que os hará, despreciándoos, que no despreciéis a nadie y deseéis que os menosprecien.
*Efecto 2º.*
La Santísima Virgen os dará parte de su fe, que fue sobre la tierra más grande que la fe de todos los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles y de todos los santos.
*Efecto 3º:*
Esta Madre del Amor Hermoso quitará de vuestro corazón todo escrúpulo, todo temor servil y desarreglado.
*Efecto 4º:*
La Santísima Virgen os llenará de una gran confianza en Dios y en Ella misma porque ya no os acercaréis a Jesucristo por vosotros mismos sino por medio de esta buena Madre.
*Efecto 5º:*
El alma de la Santísima Virgen se os comunicará para glorificar al Señor. Su espíritu entrará en el lugar del vuestro, para regocijarse en Dios, su Salvador, siempre que seáis fieles a las prácticas de esta devoción.
*Efecto 6º:*
Si cultivamos bien a María, que es el árbol de la vida en nuestra alma, siguiendo con fidelidad la práctica de esta devoción, Ella dará su fruto en su tiempo, y este fruto suyo es Jesucristo.
*Efecto 7º:*
Por medio de esta práctica, fidelísimamente observada, daréis a Jesucristo más gloria en un mes, que de ninguna otra manera, por más difícil que sea, en muchísimos años. (Tratado de la Verdadera Devoción, núms. 213-225)
LECTURA DÍA 26
DIA 26
Si, pues, como es cierto, el reino de Jesucristo ha de venir al mundo, no será sino consecuencia necesaria del conocimiento del reino de la Santísima Virgen María, que le trajo al mundo la vez primera y le hará resplandecer en la segunda venida.
Confieso con toda la Iglesia que no siendo María sino una pura criatura salida de las manos del Altísimo, comparada con la Majestad infinita es menos que un átomo, o más bien nada, puesto que sólo Dios es quien es, y por consiguiente, confieso que este gran Señor, Ser soberano y absoluto, ni ha tenido ni ahora tiene necesidad alguna de la Santísima Virgen para hacer su voluntad santísima y para manifestar su gloria. Basta que Dios quiera, para que todo se haga. Digo, sin embargo, que así y todo, habiendo querido Dios empezar y concluir sus más grandes obras por la Santísima Virgen desde que la formó, es de creer que no cambiará de conducta en el transcurso de los transcursos de los siglos, pues es Dios y no varía en sus sentimientos ni en su proceder.
María es la Reina del cielo y de la tierra por la gracia, como Jesús es Rey por naturaleza y por conquista; pues el reino de Jesucristo consiste principalmente en el corazón y en el interior del hombre, según estas palabras: “El reino de Dios está dentro de vosotros”, del mismo modo el reino de la Santísima Virgen está principalmente en el interior del hombre, es decir, en las almas, y en las almas es en donde principalmente está más glorificada con su Hijo que en todas las criaturas visibles, y podemos llamarla con los santos, Reina de los corazones.
(Tratado de la Verdadera Devoción…, núms. 12-38)
LECTURA DÍA 27
DIA 27
Jesucristo Nuestro Señor, verdadero Dios y verdadero hombre, debe ser el fin último de nuestras devociones; a no ser así, serían falsas y engañosas. Jesucristo es el alta y el omega, el comienzo y fin de todas las cosas.
No trabajamos, como dice el Apóstol, más que por hacer perfecto a todo hombre en Jesucristo porque sólo en Él reside toda plenitud de la Divinidad y todas las demás plenitudes de gracia, de virtudes y de perfecciones; porque sólo en Él estamos bendecidos con, toda bendición espiritual; porque Él es el único maestro que debe enseñamos, es nuestro único Señor de quien debemos depender, nuestro único Jefe a quien debemos pertenecer, nuestro único Modelo a que debemos conformamos, nuestro único Médico que nos debe sanar,
nuestro único Pastor que debe alimentamos,
nuestro único camino por donde debemos andar,
nuestra única Verdad que debemos creer,
nuestra única vida que debe vivificamos, y
nuestro único Todo en todas las cosas
que debe bastamos.
No se ha pronunciado bajo el cielo otro nombre que el de Jesús por el cual debemos ser salvos. Dios no ha puesto otro fundamento de nuestra salvación, de nuestra perfección y de nuestra gloria, más que a Jesucristo; todo edificio que no está construido sobre esta piedra firme, está levantado sobre movediza arena, y más o menos tarde caerá infaliblemente.
Con Jesucristo y en Jesucristo lo podemos todo:
podemos dar toda honra y gloria al Padre en unidad del Espíritu Santo, hacemos perfectos y ser para el prójimo buen olor de vida eterna.
Si, pues, nos entregamos a la hermosa devoción
hacia la Virgen Santísima, es sólo para establecer más perfectamente el amor de Jesucristo, y de hallar un medio fácil y seguro de hallar a Jesucristo. Como ya lo he demostrado, y aún demostraré más adelante, pues esta devoción nos es necesaria para hallar a Jesucristo perfectamente,
para amarle tiernamente y para servirle fielmente.
(Tratado de la Verdadera Devoción…., núms. 61-62)
LECTURA DÍA 28
DIA 28
Triste está mi alma hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo. Y adelantándose un poco, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. y viniendo a los discípulos, los encontró dormidos, y dijo a Pedro: ¿De modo que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad para que no accedáis a la tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es flaca. De nuevo, por segunda vez, fue a orar diciendo: Padre mío, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad. Y volviendo otra vez, los encontró dormidos; tenían los ojos cargados. Dejándolos, de nuevo se fue a orar por tercera vez, diciendo aún las mismas palabras. Luego vino a los discípulos y les dijo: Dormid ya y descansad, que ya se acerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos; ya llega el que va a entregarme.
(San Mateo, cap. 26, 1-2; 26-29; 36-46)
LECTURA DÍA 29
DIA 29
Quien me sigue no anda en tinieblas, dice el Señor. Estas palabras son de Cristo, con las cuales nos amonesta que imitemos su vida y costumbres, si queremos verdaderamente ser alumbrados y libres de toda la ceguedad del corazón.
Sea, pues, nuestro estudio pensar en la vida de Jesús.
La doctrina de Cristo excede a la de todos los santos, y el que tuviese espíritu hallará en ella maná escondido.
Mas acaece que muchos, aunque a menudo oigan el Evangelio, gustan poco de él, porque no tienen el espíritu de Cristo. Conviéneles que procuren conformar con él toda su vida. ¿Qué te aprovecha disputar altas cosas de la Trinidad, si no eres humilde, por donde desagradas a la Trinidad?
Por cierto, las palabras subidas no hacen santo ni justo; más la virtuosa vida hace al hombre amable a Dios. Más deseo sentir la contrición, que saber definirla. Si supieses toda la Biblia a la letra y los dichos de todos los filósofos, ¿qué te aprovecharía todo sin caridad y gracia de Dios? Vanidad de vanidades, y todo vanidad, sino amar y servir solamente a Dios. Suma sabiduría es, por el desprecio del mundo, ir a los reinos celestiales.
(Imitación de Cristo, libro I, cap. 1)
LECTURA DÍA 30
DIA 30
Entonces-fueron crucificados con Él dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Los que pasaban le injuriaban, moviendo la cabeza y diciendo: Tú que destruías el templo y lo reedificabas en tres días, sálvate ahora a ti mismo; si eres hijo de Dios, baja de esa cruz. E igualmente los príncipes de los sacerdotes, con los escribas y ancianos se burlaban y decían: Salvó a otros y a sí mismo no puede salvarse. Si es el rey de Israel, que baje ahora de la cruz y creeremos en Él. Ha puesto su confianza en Dios; que Él le libre ahora, si es que le quiere, puesto que ha dicho: Soy el Hijo de Dios.
Asimismo los bandidos que con Él estaban crucificados le ultrajaban.
(San Mateo, cap. 27, 36-44)
DEL CAMINO REAL DE LA SANTA CRUZ
Esta palabra parece dura a muchos; niégate a ti mismo, toma tu cruz, y sigue a Jesús. Pero mucho más duro será oír aquella postrera palabra: Apartaos de mí malditos, al fuego eterno. Pues los que ahora oyen y siguen de buena voluntad la palabra de la cruz, no temerán entonces oír la palabra de la eterna condenación.
Esta señal de la cruz estará en el cielo, cuando el Señor vendrá a juzgar. Entonces todos los siervos de la cruz, que se conformaron en la vida con el Crucificado, se llegarán a Cristo juez con gran confianza. Pues que así es, ¿por qué temes tomar la cruz, por la cual se va al reino? En la cruz está la salud, en la cruz la vida, en la cruz está la defensa de los enemigos, en la cruz está la infusión de la suavidad soberana, en la cruz:, está la fortaleza del corazón, en la cruz está el gozo del espíritu, en la cruz está la suma virtud, en la cruz está la perfección de la santidad. No está la salud del alma, ni la esperanza de la vida eterna, sino en la cruz.
Toma, pues, tu cruz, y sigue a Jesús, e irás a la vida eterna.
Él vino primero, y llevó su cruz y murió en la cruz por ti, porque tú también la lleves y desees morir en ella. Porque si mueres juntamente con Él, vivirás con Él. Y si fueres compañero de la pena, lo serás también de la gloria. (Imitación de Cristo, libro II, cap. 2) Para las oraciones, véase la página 17.
LECTURA DÍA 31
DIA 31
Señor, confiando en tu bondad y gran misericordia, vengo yo, enfermo, al médico: hambriento y sediento, a la Fuente de la vida; pobre, al Rey del cielo; siervo, al Señor; criatura, al Criador; desconsolado, a mi piadoso consolador. Mas ¿de dónde a mí tanto bien, que Tú vengas a mí? ¿Quién soy yo para que te me des a Ti mismo? ¿Cómo se atreve el pecador a comparecer delante de Ti? Y Tú, ¿cómo te dignas venir al pecador?
Tú conoces a tu siervo, y sabes que ningún bien tiene por donde pueda merecer que Tú le hagas este beneficio.
Yo te confieso, pues, mi vileza, reconozco tu verdad, alabo tu piedad, y te doy gracias por tu extrema caridad.
(Imitación de Cristo, libro IV, cap. 2)
Los que toman esta santa esclavitud profesarán devoción singular al gran misterio de la Encarnación del Verbo, el 25 de marzo, que es el misterio propio de esta devoción que ha sido inspirada por el Espíritu Santo:
Primero, para honrar e imitar la dependencia inefable que Dios Hijo ha querido tener respecto de María, para la gloria de Dios su Padre y para nuestra salvación, la cual dependencia se muestra particularmente en este misterio en que Jesús aparece cautivo y esclavo en el seno de la divina María, en donde depende totalmente de Ella para todas las cosas.
Segundo, para dar gracias a Dios por los favores incomparables que ha concedido a María y particularmente el de haberla escogido por su dignísima Madre, elección que ha sido hecha en este misterio. Tales son los dos principales fines de la esclavitud de Jesús en María. Como vivimos en un siglo orgulloso, en que hay un gran número de sabios hinchados, espíritus fuertes y críticos que encuentran defectuosas las prácticas de piedad mejor fundadas y más sólidas, vale más, para no darles ocasión de crítica sin necesidad, decir la esclavitud de Jesús en María, y llamarse el esclavo de Jesucristo, que es esclavo de María, tomando la denominación de esta devoción más bien de su fin último, que es Jesucristo, que el camino y medio para llegar a este fin, que es María, por más que una y otra se pueden, a la verdad, usar sin escrúpulo.
Otra razón es, que el principal misterio que en esta devoción se celebra y se honra es el misterio de la Encarnación, en el cual no se puede ver a Jesucristo sino en María y encarnado en su seno, es más a propósito decir la esclavitud de Jesús en María, según aquella hermosa plegaria de tan grandes almas: Oh Jesús que vivís en María, venid y vivid en nosotros en vuestro espíritu de santidad, etcétera. Los que adoptan esta esclavitud dirán con gran devoción el Ave María o la salutación angélica, cuyo precio, mérito, excelencia y necesidad, pocos cristianos, aun los más ilustrados, conocen. Ha sido preciso que la Santísima virgen se haya aparecido muchas veces a grandes santos muy esclavos suyos para mostrarles tan gran mérito.
(Tratado de la Verdadera Devoción…, núms. 243, 245, 249)
LECTURA DÍA 32
DIA 32
El amor de la criatura es engañoso y mudable; el amor de Jesús es fiel y durable.
El que se llega a la criatura, caerá con lo caedizo; el que abraza a Jesús, afirmará en Él para siempre. Ama a Jesús y tenle por amigo, que, aunque todos te desamparen, Él no te desamparará ni te dejará perecer en el fin.
Tu amado es de tal condición, que no quiere consigo admitir a otro; más Él solo quiere tener tu corazón, y como rey sentarse en su propia silla.
Si tú supieras bien desocuparte de toda criatura, Jesús morará de buena gana contigo.
(Imitación de Cristo, libro 11, cap. 7)
He aquí algunas prácticas interiores muy propias para los que el Espíritu Santo llama a una alta perfección, que, en cuatro palabras, se reducen a ejecutar todas las acciones por María, con María, en María y para María, a fin de practicarlas más perfectamente por Jesús, con Jesús, en Jesús y para Jesús.
Es menester ejecutar las acciones por María, es decir, es menester obedecer en todo a la Santísima Virgen y conducirse en todo por su espíritu, que es el espíritu de Dios. Los que son guiados por El, son hijos de Dios. Los que son guiados por el espíritu de María, son hijos de María, y por consiguiente hijos de Dios, y entre tantos devotos de la Santísima Virgen, no hay más verdaderos y fieles devotos que los que se conducen por su espíritu.
Porque el espíritu de María es el espíritu de Dios, ya que Ella no se guió jamás por su propio espíritu, sino siempre por el espíritu divino, que de tal modo se hizo dueño de María, que vino a ser su propio espíritu. Qué dichosa es un alma cuando está del todo poseída y gobernada por el espíritu de María, que es un espíritu suave y fuerte, celoso y prudente, humilde e intrépido, puro y fecundo.
Es necesario hacer todas nuestras obras con María; es decir: que debemos en nuestras acciones mirar a María como modelo acabado de toda virtud y perfección que el Espíritu Santo ha formado en una pura criatura, para que lo imitemos, según nuestra capacidad. Es menester, pues, que en cada acción miremos cómo María la ha hecho o la haría si estuviera en nuestro lugar. Para esto debemos examinar y meditar las grandes virtudes que Ella practicó durante su vida, particularmente: primero su fe viva, por la cual creyó sin titubear la palabra del ángel, y creyó fiel y constantemente hasta el pie de la cruz; segundo, su humildad profunda, que la ha hecho ocultarse, callarse, someterse a todo y colocarse siempre la última.
(Tratado de la Verdadera Devoción…, núms. 257- 260)
LECTURA DÍA 33
DIA 33
¡Oh dulcísimo Señor Jesús! ¡Cuánta es la dulzura del alma devota que se regala contigo en tu banquete, donde no se le presenta otro manjar que a su único amado, apetecible sobre todos los deseos de su corazón! Sería ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia copima de lágrimas afectuosas y regar con ellas tus pies, como la piadosa Magdalena, Mas, ¿Dónde está ahora esta devoción? ¿Dónde el copioso derramamiento de lágrimas devotas? Por cierto, en tu presencia y en la de tus santos ángeles, todo mi corazón debiera encenderse y llorar de gozo.
Porque en el Sacramento te tengo verdaderamente presente, aunque encubierto bajo de otra especie.
Porque el mirarte en tu propia y divina claridad no podrían mis ojos resistirlo, ni el mundo entero subsistiría ante el resplandor de la gloria de tu majestad. Tienes, pues, consideración a mi debilidad cuando te ocultas bajo de este Sacramento. (Imitación de Cristo. libro IV, cap. 11)
Es menester practicar estas acciones en María. La Santísima Virgen es el verdadero paraíso terrenal del nuevo Adán, del cual el antiguo paraíso terrestre era sólo figura. Hay, pues, en este paraíso terrenal riquezas, bellezas, singularidades y dulzuras inexplicables que el nuevo Adán, Jesucristo, dejó en él. En este paraíso tuvo Él sus complacencias durante nueve meses, obró sus maravillas y ostentó sus riquezas con la magnificencia de Dios. En este paraíso terrestre es donde verdaderamente está el árbol de la vida, que es Jesucristo, fruto de la vida eterna; el árbol de la ciencia del bien y del mal que ha dado la salud al mundo. Hay en este lugar divino árboles plantados por la mano de Dios y rociados con su divina gracia, que han producido y todos los días dan frutos de un sabor exquisito. Solamente el Espíritu Santo puede hacer conocer la verdad escondida bajo las figuras de las cosas materiales. El Espíritu Santo, por boca de los Santos Padres, llama también a la Santísima Virgen, la puerta oriental por la cual el gran sacerdote Jesucristo entró en el mundo, por ella entró la primera vez y por ella vendrá la segunda. Por último, es necesario hacer todas nuestras acciones para María. No que la tomemos como el último fin de nuestras acciones, que es sólo Jesucristo, sino por nuestro fin próximo, nuestro misterioso medio y manera segura para ir a Él. Es necesario emprender y hacer grandes cosas para esta augusta soberana, apoyados en su protección. Es necesario defender sus privilegios, cuando se le disputan, es necesario sostener su gloria, cuando se la ataca, llevar todo el mundo, si se puede, a su servico y a esta sólida y verdadera devoción. Es necesario no pretender de ella, como recompensa de estos pequeños servicios, más que el honor de pertenecer a una tan amable Princesa y la felicidad de estar por Ella unidos a Jesús Hijo en el tiempo y en la eternidad.
(Tratado de la Verdadera Devoción… núms. 261-265
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